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jueves, 04 de junio de 2026 09:53h.

Rusofobia - por Joaquín Rábago

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Rusofobia

Por Joaquín Rábago

Siempre me ha llamado la atención, pero muy especialmente desde el comienzo de la guerra de Ucrania, la rusofobia imperante tanto en la política como en los medios de comunicación germanos. 

RUSOFOBIA - GRANMA
RUSOFOBIA - GRANMA

Se trata a veces de una combinación de sentimiento antirruso y anticomunismo, fenómeno cuando menos extraño, habida cuenta de que de ninguna manera puede considerarse “comunista” la actual Rusia de Putin. 

Parece un comportamiento en cierto modo atávico, que hunde sus raíces en la historia de este país del centro de Europa que buscó siempre en los territorios eslavos el “espacio vital” y los recursos naturales de los que decía carecer.

RUSOFOBIA
RUSOFOBIA

Como señala el autor austriaco Rudolf Karazman en un libro de reciente publicación (1), sólo cabe calificarlo de “amnesia” frente a los crímenes cometidos contra los pueblos eslavos del este y del sureste de Europa, concretamente la región de los Balcanes, anexionada y colonizada en su día por la monarquía austrohúngara.

Es muy significativo que Adolf Hitler diese a su operación de exterminio contra la URSS el nombre de “Barbarroja”, por Federico I Barbarroja, el emperador de Sacro Imperio Romano Germánico que llevó a cabo en 1157 una feroz campaña de aniquilación del pueblo polaco.

Como lo es también que mientras la “memoria histórica” de la actual Alemania se centra en el holocausto del pueblo judío, incluso con la declaración oficial de la seguridad de Israel como “razón de Estado alemana”, parece haber caído en un deliberado olvido otro genocidio aún mayor: el de los pueblos eslavos en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.

Pues si bien se cifran nada menos que en seis millones los judíos europeos asesinados entre 1941 y 1945, tan sólo los soviéticos muertos en aquella guerra superan los 24 millones.

A los que hay que añadir en torno a seis millones de polacos, dos millones de yugoslavos (es decir, literalmente eslavos de Sur) y  350.000 checoslovacos, sin olvidar por supuesto al medio millón de gitanos asesinados.

Aunque el historiador estadunidense Timothy Snyder hable de “guerra germano-soviética”, estableciendo así  una especie de falsa equivalencia, se trató en realidad de una “guerra de exterminio”  lanzada por Berlín contra la URSS.

Millones de rusos y en general eslavos fueron también esclavizados, obligados a trabajar para la industria de guerra alemana o reducidos al hambre en los asedios de  ciudades como Minsk, Járkov o en el más importante de todos, Leningrado, con su millón y medio de muertos entonces de entre sus 3.5 millones de habitantes.

Todo ello sólo se explica por un racismo milenario que ha considerado siempre a los pueblos eslavos como culturalmente atrasados  y biológicamente  infrahumanos, para los que sólo cabía una disyuntiva:  esclavizar – la palabra esclavo tiene su origen en la de eslavo- o aniquilar.  Y en eso parece que todavía estamos.

 

  1. “Antislawismus. Tausend Jahre Kolonisierung und Menschenjagd” (Antieslavismo. Un milenio de colonización y caza del hombre). Ed. Lex Liszt. Austria. Muy documentado sobre la historia de los Balcanes.

 

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO

 

mancheta abril