Todo es un engaño para la ciudadanía, todo es mentira interesada de los políticos - por Erasmo Quintana
Todo es un engaño para la ciudadanía, todo es mentira interesada de los políticos
Erasmo Quintana
Cosas extrañas ocurren aquí en mi desamparada tierra canaria. Más, para mis adentros hay algo que me aterra en mayor cantidad todavía, que es el inmenso pasotismo, la incuria vergonzosa de la masa pueblerina que nos afecta. No hay mentalidad reivindicativa y de exigencia porque las cosas comunes funcionan de una debida forma que repercute en el bienestar general, o no, de la sociedad canaria. Aquí, cada cual va a lo suyo, a no querer problemas y a que lo vivido por nuestro semejante, por malo que pueda ser, “a mí no me afecta, y allá se las apañe como pueda, ello no va conmigo”, dicen para sus adentros; y su inquietud consiste en un buen partido de fútbol y gozar de unos buenos Carnavales. “Todo lo demás no es de mi incumbencia, y menos, nada que tenga que ver con la política”. Ésa la dejan para los políticos. No se es consciente de que la política y lo que hagan los políticos, nos afecta a todos de lleno.
Este paisano es incapaz de darse cuenta y valorar lo que éstos hacen, como el primer edil galdense, Teodoro Sosa, que ha encabezado una operación -que pudiera ser de su máximo interés- pero que lleva a poner de rodillas a Gran Canaria frente a Tenerife. Su partido local, que acompañaba a Nueva Canarias, el partido insular grancanario, como CC lo es de Tenerife, lo destrozó en favor de CoaTición Canaria, pues todo el mundo sabe que es el partido insularista nacido en el seno de ATI de Tenerife. Es decir, Sosa con su operación desnuda al partido grancanario para vestir con opulencia al insularismo tinerfeño, esos “hermanos” que nos quieren tanto. Y a todas éstas, el ámbito grancanario callado como una ostra.
Con esa operación del personalismo egoísta de Teodoro Sosa, y ese sonoro Primero Canarias Municipalistas, queda claro que no se ha hecho pensando en el bien para su Isla, Gran Canaria, y nos preguntamos, ¿ha sido consciente que con este vergonzoso acto valleinclanesco se le está dando más fuerza a los herederos de ATI, que tienen por principio “lo nuestro es nuestro, y lo de las restantes Islas, sobre todo Gran Canaria, también es nuestro?”. Así, Tenerife “es lo primero”, después, “todas las demás”. En el vigente Estatuto de Autonomía de la Comunidad Autónoma de Canarias se contempla dos capitales, único caso que se da en España: Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, pero es lo cierto que esa virtualidad se olvida interesadamente. En efecto, así es mis amigos, pero ¡Oh, casualidad!, en la práctica, aquí quien único gobierna es Tenerife. A lo largo del tiempo transcurrido, las consejerías, que estaban mitad y mitad entre las dos Islas capitalinas, las pertenecientes a Gran Canaria, poco a poco se las han ido llevando para Tenerife, de modo que en la actualidad todas están ya en la Isla del Teide. Tanto y tan eficaz ha sido el trabajo de zapa por la Isla hermana, que en definitiva ellos han sido los listos y nosotros los tontos. De facto, en Tenerife reside toda la gobernanza de Canarias.
Algo hay que nos preocupa a los que llevamos años analizando los problemas de éste, que tanto nos duele, Archipiélago Canario, y su cierta perificidad o lejanía de la Metrópoli. Hay muchos desencuentros candentes de vecindad, como la sorpresiva conducta del alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez Pérez, al que acudió nuestro máximo responsable de la Plataforma Reivindicativa Ciudadana, que luchaba en la solicitud de que el Casco Histórico Vegueta-Triana fuera considerado por la UNESCO su valor Histórico Cultural Mundial, pues incluso en ese momento era presidente del Conjunto de Ciudades Españolas que son Patrimonio de la Humanidad por tan alto organismo. En principio, nuestra propuesta la acogió muy bien y le dijo que ya lo llamaría. No pasó mucho tiempo, recibió su llamada dándole excusas, motivadas en que en aquellos momentos iban a celebrarse elecciones municipales, y temía que Coalición Canaria lo utilizara en contra de su partido. ¡Qué cosas, Coalición Canaria vería con malos ojos que un tinerfeño moviera algo en favor de Las Palmas! Esta es la realidad de lo que nos pasa. Como es sabido, la Ciudad de los Adelantados, San Cristóbal de La Laguna, ya es Patrimonio Cultural Mundial por la UNESCO desde 1999.
En toda esta curiosa anécdota se transparenta que nuestros vecinos de Tenerife quieren tener a gala que solo hay en Canarias una ciudad, La Laguna, que pertenece a la UNESCO. No quieren que Las Palmas de Gran Canaria les haga sombra. Esa historia de lucha lagunera, aquella maravillosa unidad de voluntades para conseguir el objetivo, no la tuvimos nosotros aquí en Gran Canaria. Allí fueron una piña, que los llevó al éxito, mientras, lo que sí hubo aquí fue desentendimiento y el poner palos en las ruedas nuestra propia gente grancanaria. Las mismas autoridades, por ejemplo, la alcaldesa Carolina Darias, tiró metafóricamente la puerta de su despacho en nuestras narices, sorprendiendo a todos, porque lo que en rigor debía ser una conducta colaborativa, sin ambages, recogiendo nuestra solicitud con el mayor interés, pues además, es preceptivo que sea el Ayuntamiento, el órgano autorizado, para entregar la solicitud en el Ministerio de Cultura, resultó que fue al revés, un vergonzoso ninguneo corporativo. Nosotros mismos somos los más asalvajados enemigos. La primera autoridad municipal, no solamente ignoró olímpicamente a la Plataforma Reivindicativa Ciudadana, también lo hizo a todos los organismos públicos y privados: Ejecutiva de la Federación Canaria de Municipios, Parlamento de Canarias, Cabildo, Universidad de LPGC., Gabinete Literario, Real Sociedad Económica de Amigos del País, Colegios Profesionales de Notarios, Economistas, Médicos y Abogados, Federación de AMPAS Galdós, Amigos Canarios de la Òpera y un largo etcétera. Hay un refrán que dice: “El mal bien repartido, tocamos a menos”. Pues éso.
Erasmo Quintana