Banco de España versus oligopolio bancario ¿Y Bankia?, Antonio González Vieítez en EL DIARIO CANARIAS AHORA

No es la primera vez que lo digo, pero lo repetiré. La mera existencia (y que sea por muchos años) de tipos como Antonio González Vieítez son prueba irrefutable de que este sistema político que sufrimos no vale para nada. Se supone que la política debe operar para poner en el gobierno a la mejor gente. Y este, este mismo sistema, fue el que expulsó a González Vieítez de la vida política. ¿Se imaginan a gente como este tipo, en el Gobierno de Canarias? Gente como Faustino García Márquez, Federico Aguilera Klink, Wolfredo Wildpret, Pedro Anatael Meneses, Ramón Afonso, Pedro Fernández Arcila, Juan García Luján, Julián Ayala, Luis Pérez Serichol, Cándido Quintana, Yeray Rodríguez, Raúl Vega, Coca de Armas, Domingo Garí, Isabel Saavedra, Bernardino Ruiz, Manolo Marrero, Koldobi Velasco, Mary Bolaños, Fernando Sabaté, Carmen Delia y Anabel Leal, Paco Morote, Fernando Redondo, Asun Frías, Ramón Payser, Ciara Siverio, Ramón Trujillo, Erasmo Quintana, Antonio Aguado, Paco Déniz, Cati Darias, Gerardo Rodríguez, Lucy Rodríguez, Jaime Bethencourt, Domingo Méndez, Guillermo de la Barreda, Antonio Cabrera de León, Álvaro Acuña, Alberto Rodríguez... son muchísima gente ¿verdad? pues, es por mentar algunos nombres, dejándome una tonga más y sin estar muy seguro de hacerle un favor a quienes cito. Tanta gente que lo más que alcanzan en política es un escaño, cuando lo hacen, pero que la oligarquía no permite acceder a responsabilidades ejecutivas. Hasta ahí se podía llegar. Y que nunca tenemos la esperanza de ver sustituir a tanto velillo que los partidos encaraman a los altares gubernamentales. Abrigamos alguna ilusión, con el Pacto de las Flores, pero todo indica que, aunque se haya subido un par de puntos, la mugre arretranca de los tiempos de Adán, Paulino o el genuflexo Clavijo, está todavía muy lejos de desaparecer. Quizá habría que salvar a Teresa Cruz, María José Guerra y Noemí Santana, mujeres tenían que ser, aunque todavía no se les ven demasiados detalles, pero, en conjunto, el gabinete de Torres deja bastante que desear. Vean la que acaban de poner, otra vez, desvirtuando la esencia de la RIC (que ideara el mismo González Vieítez), como comenta Cabrera de León. Es lo que digo. Este sistema no sirve. Y todo esto, asunto de González Vieítez, porque da gloria pura leer sus artículos. Esta vez, tengo que echármelas de ello, muy en la misma línea de lo que escribí yo antier. Bankía y banca pública. Lo que podría hacerse con una banca pública que gestionara las perras oficiales, como hace el Banco Público ¡USA! de Dakota del Norte, como hubiera hecho una banca pública formada del arrejuntamiento de las Cajas Canarias, si el totorota de Paulino no fuera tan velillo. Bankia banca pública, sí. De esto escribe Antonio González Vieítez en EL DIARIO CANARIAS AHORA. Lo señala Francisco Morote, de Attac Canarias. Que Achamán bendiga a Antonio González Vieítez y nos lo conserve. Y yo que lo vea. Y ustedes también.





En estos tiempos en que, como siempre, en realidad, tanta gente se llena la boca con palabras vacías sobre la democracia y el respeto a la ley, Francisco Morote, de ATTAC Canarias, señala en VOZ PÓPULI este artículo de Alejandro Inurrieta trata sobre otra de las enormes carencias democráticas que sufrimos en este estado de derecha español. Las mentiras sobre las manipulaciones financieras neoliberales son otra agresión a la justicia. Y, sobre todo, la gran pregunta. Los cuarenta o sesenta mil millones o más de euros que se regalaron a la banca taparon el agujero correspondiente ¿a dón fue a parar esa pasta que falta? Por si acaso, hay que decir que, salvo algún pardillo supuestamente suicidado, quienes mandaban en la banca quebrada siguen tan campantes.
Claro que todavía hay gente desaprensiva que se atreve a defender el secreto bancario, que ha sido divisa de la guarida financiera suiza. Es la gente a la que le interesa que continúe una práctica que no tiene justificación ninguna, porque se trata de mantener oculta un dinero que tiene poderosas razones para seguir oculto. Poderosas y, siempre, delictuosas razones. Solamente el dinero procedente de acciones ilegales o que tiene intención de dirigirse a acciuones ilegales teme ser descubierto. En Suiza se ha guarecido, desde el dinero saqueado por los nazis, al atesorado por Leopoldo en Bélgica, pasando po una interminable lista de filibusteros de la peor ralea. Ahora, al fin, empieza a levantarse el secreto bancario em Suiza, nos cuenta Celine Aemisegger en artículo para EFE que difunde REPÚBLICA, como contaba en enero del 16 Andreas Keiser en LA PATILLA. La información la destaca Francisco Morote, de ATTAC Canarias.