
El STEC-IC expresa su rechazo e indignación por la carga policial llevada acabo en la mañana de hoy contra un grupo de Estudiantes Pre-parados durante el acto de apertura del curso académico en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
El Comité de empresa de TITSA, formado mayoritariamente por Intersindical Canaria, acusa al Cabildo de Tenerife de realizar una mala gestión del transporte público, una situación que es la que ha provocado el incremento de tarifas en las guaguas interurbanas de la Isla y no el acuerdo firmado con los trabajadores por el que se someten a un Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERE).
Da dolor ver como Virgilio Gómez, el responsable de IC en TITSA y una auténtica autoridad en materia de transporte, se desgañita ofreciendo sus sugerencias sobre los problemas del sector, pero el Cabildo de Tenerife atiende únicamente al tecnócrata de turno.

No hubo razón alguna para que la policia -habrá que empezar a llamarla gristapo, como en lo viejos tiempos- reprimiera una concentración pacífica.
AMEC muestra su repulsa por la represión policial ocurrida en las proximidades del Congreso del PP en Santa Cruz de Tenerife y rechaza las dos detenciones arbitrarias.
En esta concentración no estaban los sindicatos policiales. Ni se les esperaba.

La lucha minera, que es la lucha del pueblo, tiene muchos frentes

Vean este reportaje de María Fresno en DIARIO DE AVISOS, que explica porqué el turismo canario no crea empleo.

Mucho cuidado con esto, porque se trata de una agresión, otra más, a gente indefensa. Hablo que tanta gente que trabaja en el sector con salarios muy bajos. Porque esta reducción porcentual parece muy equitativa, pero no lo es. Paulino tira por el camino más facil, porque no tiene ni capacidad ni entereza, ni voluntad para afrontar el asunto por donde debe hacerse.

UNIVERSO CANARIO nos cuenta estos pudores digitales que la han dado a REPSOL

Leopoldo Fernández en DIARIO DE AVISOS se refiere al follón armado por una vez que la consejera Margarita dice algo sensato. Eso de poner un límite al turismo