Firmas
Marina y Carmela - por Alejandro Floría Cortés
Dos meses atrás, Marina se quitó la vida saltando desde la terraza de una de las lujosas habitaciones de la última planta de un emblemático hotel de la ciudad. Había reservado la habitación y la había pagado. Se fue de madrugada, a esas horas en las que las calles se encuentran vacías entre los pasos de quienes ya han vuelto y los de quienes se levantan para salir.

