Bancos centrales independientes…cuando conviene - por Juan Torres
Federico Aguilera Klink recomienda este alarmante, si es que quedara capacidad de alarma, texto de Hauke Benner en BRAVE NEW EUROPE, en el que nos cuenta, por una parte, como Alemania sigue con la fogalera de gas -y del carbón, que hará falta- y, por la otra, que las instalaciones nucleares francesas están podridas o no pueden operar, porque los ríos de donde sacaban el agua para refrigerar, se han secado. Y todo, con un gobierno alemán en el que están presentes los Verdes. Pero igual que podemos en el estado español. Como si nada. Esto pasa de tragedia a holocausto, digo yo, Chema Tante

En la página de CADTM y en nuestro infatigable TAMAIMOS, puede leerse -y estudiarse- el buen trabajo de Eric Toussaint que describe como la locura especulativa financiera, alentada por bancos centrales y gobiernos, alucinados por el neoliberalismo, en su búsqueda insaciable de beneficio como sea, nos están conduciendo a un recrudecimiento de la crisis que no cesa.
Las webs de ATTAC España y ATTAC Canarias publican este contundente artículo de Aurora Martínez Hernández. El artículo, que recomienda Francisco Morote, desmenuza hechos históricos y datos teóricos para demostrar los perjuicios derivados de haber dejado en manos privadas y libres la función financiera. En ausencia de una banca pública, la especulación monetaria sin principios morales genera desigualdad.
Cuánta razón le sobra a Xavier Caño Tamayo en este artículo que publica el CENTRO DE COLABORACIONES SOLIDARIAS, CCS, que señala Francisco Morote de ATTAC Canarias. Es indecente todo el trasmallo de chanchullo especulativos financieros con que el neoliberalismo rampante pone a disposición de la gente ya rica, vía bancos y gobiernos, todo el dinero que necesite, a bajo o ningún coste. Ese dinero por el que tanta gente mata o se mata trabajando, ese dinero por cuya carencia millones de hombres, mujeres, niñas y niños enferman, pasan hambre o mueren, las personas ricas lo tienen sin ningún problema ni tasa. Indecente, en verdad.