Francisco Morote, de Attac Canarias, señala este estupendo e inquietante texto de Víctor M. Toledo en LA JORNADA sobre ese misterio inexplicable de que dispongamos del cerebro más eficienta, pero lo utilicemos de manera tan ineficaz.
Federico Aguilera Klink y yo, Chema Tante, recomendamos este agudo artículo de Ray McGovern en ANTIWAR y CONSORTIUM NEWS y decimos que es más de lo mismo, pero resulta necesario repetirlo, porque hay una mayoría cándida que sigue tragando la perversa propaganda de unos medios que utilizan el supuesto análisis para fortalecer el negocio que supone la guerra para unos cuantos desaprensivos. Una vez más, también, hay que decir que aunque el articulista se refiera a "los estadounidenses", a todos estos efectos, los pueblos de UK y UE y, en general, de ·"Occidente", podemos y debemos considerarnos también "estadounidenses", en cuanto que vasallos del Imperio.

José Antequera en DIARIO 16 informa y condena esta nueva vileza de un partido vil por naturaleza. Y yo, Chema Tante, insisto en que la ausencia de sensibilidad de esa banda fascista ante un asunto tan grave como el de la atención a las víctimas del terrorismo machista indica su catadura moral.

En su OPINIÓN POLÍTICA, María Mir-Rocafort reflexiona y evoca experiencias personales sobre el término distopía. Precisamente esa distopía, que como dice, no en términos literarios, pero sí en los prácticos hay algunas personas empeñadas en conducir a las sociedades del estado español. Mal asunto este, digo yo, Chema Tante, porque esas personas, que encabezan partidos políticos, aún teniendo una calculadora en lugar de cerebro, cuentan con el tremendo apoyo financiero de los poderes económicos que les permiten manipular a los medios de comunicación. Y con eso, van a intentar -y probablemente conseguir, ojalá que no- tergiversar la crisis provocada por la invasión del maldito virus para apoderarse de nuevo del gobierno. Sí, lamentablemente, hay muchas posibilidades de que, después de la crisis sanitaria y a caballo de la crisis económica y social, la derecha descerebrada nos meta en un infierno político.