La tragicomedia nacional Crónica del 1-O (Albert Recio)
Alejandro Aguilera Klink recomienda este denso artículo de Albert Recio que publica MIENTRAS TANTO y que contiene las reflexiones, el 3 de octubre, sobre el mayúsculo conflicto entre Cataluña y España. Yo, Chema Tante, que soy independentista canario, no concuerdo con algunas de las apreciaciones de Recio (en especial, con las razones de las demandas nacionalistas catalanas), pero sí con el espíritu general del texto. En especial, en lo que tiene que ver con la absoluta responsabilidad del estado español con su "impasibilidad" y desprecio ante las reivindicaciones sociales catalanas, potenciadas con la brutal agresión policial del 1-O. No es optimista, Recio y tampoco lo soy yo. Pero tengo que expresar, con toda la fuerza de que soy capaz, que no es lícito pedirle ahora al soberanismo catalán mesura y paralización de su programa, cuando llevan años gritando en el desierto, sin que se les haya escuchado. Hasta que han montado el follón. Ahora es cuando las mentes bienpensantes piden sensatez. Una sensatez que el soberanismo catalán he derrochado durante años.


Estamos ante un drama histórico que no tiene trazas de mitigarse, más bien ntodo lo contrario. Los avances tecnológicos no solventan los problemas sociales, por la sencilla razón de que la gente rica acapara los beneficios y no está dispuesta a compartir nada con nadie. De esta manera, la exclusión social se agranda, por la sencilla razón de que la ley del mercado es inexorable e inclemente. De todo esto escribe Raúl Vega en TAMAIMOS, pasando de lo global a lo específico de Canarias. Si Macron (Raúl publica su texto antes de la victoria, pero como era tan previsible, no se trata de un ejercicio de anticipación, sino de lógica previsión) provocará con sus medidas neoliberales un incremento de la exclusión, en Canarias el horizonte se presenta igualmente negro, con un comisionado pra la pobreza que se limita a describir el terrorífico estado de la pobreza, sin proponer acción ninguna para paliarla. Y con un presidente, el genuflexo Clavijo que, como su correligionario Macron, se empeña en seguir la senda de Friedman.

La atrocidad que se ha perpetrado en los barrancos de Güimar tiene que recordarse, para que no decaiga la sensibilidad social hasta que se arregle de una vez el desaguisado. Maribel Dorta Díaz publica en la web de IUC, UN NUEVO PAÍS, este importante informe. Maribel escribe en nombre de la esforzada Asociación para la Defensa de los Barrancos, Saturnino García, que ha enmarcado las movilizaciones ciudadanas en contra de la salvajada empresarial. Yo, Chema Tante, lo que tengo que añadir es que hay que insistir en que la recuperación del territorioi ultrajado y herido debe ser inmediata y pagada por los empresarios que cometieron el delito con el que se enriquecieron notablemente con él.


Julián Ayala recomienda este audio de EL VÓRTICE que puede descargarse en IVOOX. Resulta algo largo, pero vale la pena. Pueden saltarse los prolegómenos, el meollo del asunto aparece a pàrtir del minuto 9. Andrés Piqueras y Antonio J. Mayor desvelan el saqueo capitalista. 