El laberinto de la economía venezolana - por José Fortique
La inflación en Venezuela no para de galopar, en una abstracción que para el ciudadano común tiene rostros: aumento de los precios y la caída del salario real. El esfuerzo del gobierno por mantener un ajuste entre el salario mínimo y la canasta básica de alimentos, se ve desbordado por las distorsiones permanentes del mercado interno, con precios superiores a los fijados oficialmente que aprietan el bolsillo de la clase trabajadora. La meta inflacionaria prevista para el año 2014 fulgura imposible de alcanzar y, a esto se le suma un bajo desempeño del PIB; para el reporte de la CEPAL el rezago de la economía venezolana estará en un crecimiento del 1%, convirtiéndose en el más bajo de la Región.
Con los sucesos del Oriente Medio en los principales rótulos, ante la amenaza de una agresión estadounidense contra Siria; hay otras notas marginales interesantes de desmenuzar. El todopoderoso Real Madrid fichó por una cifra cercana a los 100 millones de euros al galés Gareth Bale, una transacción que sumada a la de Cristiano Ronaldo se convierten en las más costosas en la historia del fútbol. La paradoja es que la sociedad española atraviesa una profunda recesión económica, con la evidente contradicción capitalista de los desahucios y la privatización de la seguridad social; mientras las grandes corporaciones elevan sus dividendos a niveles exponenciales.
En 1972 los Estados Unidos vivió uno de los incidentes más excepcional en la política contemporánea, un grupo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) fue descubierto en las oficinas del partido demócrata (oposición para ese momento), plantando micrófonos y revisando documentos. El complejo Watergate, pasaría a la historia como el centro de un escándalo político que implicó la renuncia del propio Nixon; el Big Brother de la trama orwelliana cobraba vida no sólo espiando a los enemigos fuera de casa.