Feijóo propone contra la inflación una barbaridad económica , Juan Torres en PÚBLICO
Juan Torres en PÚBLICO expone su autorizada opinión sobre lo que propone Nuñez Feijóo para enfrentar la inflación y sobre lo que había que hacer en ese sentido. Lo señala el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado Yo, Chema Tante, digo que siempre, todas las propuestas, de todos los lados, se dirigen hacia controlar la disposición de dinero por la gente, sea con los tipos de interés, sea frenando el alza de los salarios. Dicen "si suben los salarios, sufren correlativamente los precios", pero nadie dice nada de los precios. Por el mismo razonamiento, si suben los precios, sube la ibflación. Es una perogrullada, pero es cierto. Diga lo que digan Bruselas y Friedman, es necesario controlar los beneficios de las empresas. ¡Oh, perdón! He dicho una herejía.




Lo señala Antonio Aguado, en NUEVA TRIBUNA y en la página personal de autor, Juan Torres López. Y a mí me parece un texto definitivo. Se trata de la contrarréplica de Torres a Rallo, sobre el dichoso tema del impacto del crecimiento monetario sobre el precio de las cosas. Los neoliebrles insisten en la necesidad de cortar el grifo financiero, para conjurar el peligro de la inflación. Y el prestigioso economista explica como la evidencia de los hechos demuestra lo contrario. El aumento de la corriente de dinero no genera necesariamente inflación. Y yo, Chema Tante, que soy más bruto, diré de nuevo que el neoliberalismo propugna la infernal austeridad, tan querida para la mentalidad calvinista sajona, no para mejorar la economía, sino, simplemente, para quedarse con el dinero y la riqueza que es patrimonio general. No es que los neoliberales sean tontos o ignorantes o ciegos, es que la codicia y la crueldad les pueden.
El Partido que nunca ha sido popular asume ahora las directrices neoliberales en materia de pensiones. Como se resiste a bajarlas directamente, porque sería una medida excesivamente irritante, creen, las bajan en la práctica, porque eliminan su vinculación con la inflación, al mismo tiempo que arrebatan una serie de bebeficios sociales para la gente jubilada. Con esto, las pensiones llegan a cumplir el objetivo ultraliberal, que sean mínimas. Pero, en el fondo de todo esto: el grito de la desaparecida hiena Montoro: "No hay dinero, no hay dinero"