Buscar
jueves, 04 de junio de 2026 09:53h.
letal
Sociedad

Algas tóxicas vs. estupidez letal (Guillermo García Reina, 2011)

 

guillermo garcía-blairsy reina

Guillermo García-Blairsy Reina

"...una cosa es crear alarmismo con las algas toxicas y otra cosa es, no ya el desconocimiento, sino la“estupidez letal del no querer hacer, ni saber… ni que se sepa”

Nota de Chema Tante: Por su evidente interés y por su renovada actualidad, reproduzco íntegro el artículo que publicara en 2011 en su blog personal BIOIRONÍA y en CANARIAS 7 el doloramente fallecido Guillermo García-Blairsy Reina, que fuera catedrático de Biología Vegetal de la ULPGC y director del Banco Español de Algas. El testimonio del profesor García-Blairsy Reina viene a unirse al montón de declaraciones científicas que alertan sobre la potencial peligrosidad de las cianobacterias y, ya en 2011, exhortaba a tomar medidas de prevención y tachaba de "estupidez letal" la pasividad que las autoridades canarias aplicaban a este asunto.

Economía

Camareras de piso, símbolo de la reforma laboral más letal

 

las kellysLa concesión de manos libres a las empresa en materia laboral, dejando a las trabajadioras y los trabajadores sin protección, ni sindical ni jurídica ni ninguna otra, frente a las patronales, ha sido un atropello brutal para la gente. En el caso del negocio turístico, este atropello es realmente significativo. Las empresas hoteleras mantienen una estrategia de precios baratos sostenidos con el abuso de las condiciones de trabajo. Personas obligadas a jornadas prolongadas, con objetivos difícles de cumplir, con sueldos de miseria. Una situación de explotación que se hace posible con el chantaje de la amenaza del paro y la miseria total. En CRÓNICA POLÍTICA, María Jesús Cañizares informa sobre las iniciativas adelantadas por el partido socialista de Cataluña, para frenar el abuso. En Canarias, por el contrario, aunque la presión que sufre el personal hotelero es incluso más fuerte, ni los partidos que forman el gobierno del genuflexo Calvijo ni mucho menos las empresas demuestran la menor intención de atajar la explotación.