El Limón, primer municipio mexicano en declararse agroecológico, desde las bases. Darinka Rodríguez y Nicolás Esperante en LETRA FRÍA y BIODIVERSIDADLA

Darinka Rodríguez y Nicolás Esperante en LETRA FRÍA y BIODIVERSIDADLA cuentan la experiencia refresante de un municipio mexicano, que apuesta por la agroecología. Un ejemplo a seguir, como dice Federico Aguilera Klink, que señala el asunto. Y yo, Chema Tante, llamo la atención sobre el aspecto importantísimo que tiene el proyecto mexicano. No se trata solamente de producir alimentos sanos y ecológicos, sino también de la soberanía alimentaria local. Consumir a diario en cada sitio lo que en cada sitio se produce. El sistema Milpa, de producción local combinada. Romper con la estupidez de comer productos transportados miles de millas, en frío o congelación. Una estupidez, digo, económica y para la salud, pero muy beneficiosa para los intereses empresariales. Las empresas de macroproducción, que venden soluciones para los problemas que ellas mismas crean.

En CANARIAS 7, Enrique Bethencourt comenta un asunto que to, Chema Tante, no creo que valga la pena prestarle atención. Que una cachanchana que vive en Miami para birlar sus impuestos al estado español aparezca ahora cantando sus ardores patrióticos me parece una espantosa desfachatez. Algo que no me merece otro comentario que el de la constatación de la zafiedad españolista y españolera. En fin, Bethencourt considera oportuno dedicarle una reflexión, y le alabo el gusto.
Que la mentira generalizada presente en el pacto azul naranja no haga olvidar el cinismo supremo que contiene la coyunda de Pp y C's a la que se ha unido, refocilándose en el barro, la miserable coalición llamada canaria. Esa manera de disimular la impunidad otorgada a la corrupción, como nos recuerda Víctor Arrogante, desde NUEVA TRIBUNA y MULTIFORO EU.
En LA TIRADERA, Enrique Bethencourt aporta datos y análisis sobre la manera en que la llamada crisis afecta al escenario educativo.

"Uno de los aspectos que demuestran la progresiva mercantilización de la política local santacrucera es la habilidad con que los gestores públicos usan la letra pequeña. Los expertos en asuntos comerciales saben que el tamaño de la letra empleada o un tipo de impresión más leve hacen que elementos de un contrato que resultarán esenciales pasen inadvertidas para una de las partes, que transige sin saber las consecuencias. Algo de esto ocurre en Santa Cruz cuando los concejales que nos gobiernan tratan de vendernos los éxitos en su gestión y ponen en letra pequeña el camelo que nos quieren endosar".