Las empresas vinculadas a Morenés recibieron 115 millones del Gobierno durante su etapa como ministro

No. No está reflexionando sobre las funestas consecuencias de sus negocios, sino en como aprovecharse mejor de la política para enriquecerlos
Hasta en esto de la ignominia y del desprecio, hay categorías. Por ejemplo yo, Chema Tante, que vitupero y execro a todas y cada una de las personas que ocupan o han ocupado puestos en los gobiernos pperorajoyanos, proclamo que tipejas como la Mato o la Báñez o la Soraya; o tipejos como Wert o Gallardón, ocupan puestos de preferencia en mi rechazo. Pero el que le desborda los límites a mi ira, junto con el capo máximo Rajoy, es Morenés. Morenés reune todos los aspectos de la vileza. No solamente ha aprovechado -como es uso y costumbre entre la gente de su ralea de la derecha- la política para su beneficio personal, sino que además lo hace con el siniestro negocio de la guerra. Sí. Morenés posee el negro galardón de la máxima vileza. Vean lo que nos cuenta Raúl Sánchez en EL DIARIO, sobre los sangrientos negocios de este mercader de la muerte. La información la comparte Teodoro Santana.

Siguen los testimonios de las monumentales ruindades de que son capaces quienes integran el partido llamado popular. Ese gentuallo que utliza la política para benefiarse, sin el menor escrúpulo ético. Y Pedro Morenés, el traficante de armas encaramado al ministerio de Defensa, es un paradigma de este estilo sinvergüenza. En PÚBLICO, el oficial expulsado del ejercito por sus ideas y por expresarlas, ofrece otra constancia de las vilezas de Morenés, que no tiene el menor reparo para traficar con armas, bombas, minas o lo que haga falta, incluyendo enfermedades tan trágicas como el ébola.
Es difícil alcanzar el nivel de mezquindad que has conseguido en estos casi veinte años de carrera profesional. Primero estuviste ocho años en el gobierno de José María Aznar (de 1996 a 2004), después pasaste por las industrias relacionadas con las áreas que ocupaste (Grupo Segur, Construcciones Navales del Norte, MBDA e Instalaza) y, por último, llegaste a la cumbre siendo ministro de Defensa (2011-2015).
Luis Gonzalo Segura (exteniente represaliado por sus criterios) en artículo en PÚBLICO que destaca Antonio Aguado, denuncia la cerrilidad de estos personajes pperos (por citar algunos, de tantos que hay) que rechazan todo lo que no sea su propia cultura. Sería ridículo, si nop entrañara y oretendiera justificar tanta crueldad xenófoba.

Fernando de Oyarbide ofrece en PÚBLICO esta valiosa guía, con preguntas retóricas que desvelan las claves de otra de las vergonzosas situaciones en que se encuentra envuelto un ministerio que sufre la desgracia de estar dirigido por un ministro como Morenés, que tiene la cabeza y la atención solamente en sus negocios. Algo, que ocurre en muchos, si no todos nlos ministerios de este gobierno de mercaderes.