Hace unos días, en unos de mis paseos cotidianos, me encontré con otro camarada represaliado por el franquismo y también detenido en los sucesos de Sardina del Norte, Antonio Naranjo Santana, condenado a dos años de prisión.
El Derecho, sea en forma de reglamento, ley o constitución, no es inamovible, sino que muta, se transforma conforme a los cambios que la propia sociedad lo hace en su devenir histórico, con redoblada incidencia cuando tales cambios se producen en tiempos de convulsión, de crisis.
Tengo la seguridad de que a la pareja, colegas entre sí, Flora Marimón y Juan García Luján, no se irritará ante la mistura que hago de los títulos de sus sabrosos artículos sobre la espiritista Inés, honra y prez de la velillada que nos gobierna, La una, desde LA OPINIÓN; el otro desde su SOMOS NADIE, certifican la excelsa representación de la canchachanidad que nos gobierna, bajo el patronazgo del ígnaro mayor de Canarias, Paulino, capitán de envite y urdidor de gangocherías pacteras, que es lo único que si sabe hacer.
Rafael Rodríguez Santana, Onofre de la Coba Gamón, Manuel Naranjo Morales, son miembros del Comité de Empresa y técnicos de la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias
Todas las afirmaciones leguleyas de Marcos Lorenzo, de Spínola, de Julio Cruz se han quedado en nada. La dirección del partido llamado socialista obrero, ha vuelto a hacer el más espantoso ridículo. La obsesiópn de esta gente por ocupar el poder, por encima de toda consideración ideológica y ética, les lleva a arrollar toda disidencia. Anselmo Pestana y su gente recuperan su militancia en su partido
Dice Míchel Jorge Millares en su página de FACEBOOK. "Gracias, Moisés". Y tiene mucha razón. Porque por fin alguien del turismo canario dice la verdad. Moisés Jorge Naranjo (ahora que caigo, no sé si será familia de Míchel, pero no importa) es el Presidente del Patronato majorero de Turismo. Y le ha restregado por los besos esta verdad al resto del sector motor de la economía canaria. Y a Paulino. Y al cínico de Ricardo, que sabe muy bien, porque es un buen profesional, lo que está pasando, pero prefiere callarse y mantener el chollo del cargo. Toda esa gente que se las echa, con las tremendas cifras e afluencia turística, pero que ocultan que eso se debe a que el turismo canario no es capaz de competir en el segmento de mercado que le corresponde y que le haría rentable, el medio alto, y se empeña en operar en el nivel más bajo, el de turismo masivo a precios bajos, malbaratando los recursos canarios a cambio de que las grandes empresas se beneficien, sin provecho ninguno para el pueblo canario.