Memoria y responsabilidad - por Adolfo Padrón Melián
Por razones que no vienen al caso -dejémoslo en “pereza”-, desde el pasado mes de agosto (en breve, un año), no me siento a escribir con la idea de probar suerte con la prensa.
Por razones que no vienen al caso -dejémoslo en “pereza”-, desde el pasado mes de agosto (en breve, un año), no me siento a escribir con la idea de probar suerte con la prensa.
En estos días hemos podido sentir y ver, el video circula por las redes sociales, la desesperación de un perro que confinado en un pequeño balcón, sin agua y sin comida, opta por lanzarse al vacío desde un tercer piso en Barcelona.
Ríos de tinta han analizado los resultados electorales. La mayoría, sin distinción ideológica, coincide en la derrota de la izquierda. Una izquierda fracturada por personalismos y actitudes irresponsables. A muchos esto nos produce congoja pero lo más detestable del sobrecogedor resultado es que ha ganado la precariedad laboral, la desigualdad social, la pérdida de derechos y sobre todo ha ganado la corrupción.
Cada vez que aflora un nuevo caso de corrupción, donde se encuentran implicados representantes públicos vinculados al Partido Popular, adquiere más fuerza la relación entre Partido Popular y “organización criminal”. Algunos de los investigadores en estas tramas corruptas hablan de una “sistema” estructurado y jerarquizado donde las tramas, en múltiples ocasiones, se entrelazan y vinculan.
Falta madurez democrática en nuestro régimen actual. Lo llamamos democracia, pero dista mucho de serlo. La libertad de expresión, la igualdad y la separación entre los poderes deberían ser pilares fundamentales. Uno está resquebrajado, otro aún en construcción y alguno, por no tener, no tiene ni licencia
El mercado del suelo en España está determinado por el nivel de corrupción, no responde a las leyes de oferta y demanda, dado que depende de las decisiones totalmente arbitrarias y en la inmensa mayoría de los casos sujetos al correspondiente soborno de un reducido grupo de personas que deciden donde se puede construir. Una parte de lo que pagamos por el inmueble, y que incrementa enormemente el costo, se debe al posible soborno pagado por el constructor o promotor. Podríamos decir que una de las mayores estafas perpetradas a la humanidad son las recalificaciones urbanísticas ya que parecen creadas para enriquecerse gracias a la corrupción.
“Unas nuevas elecciones están más cantadas que el Sorteo del Niño”. Esto lo escribí el uno de enero de este año, Año Nuevo, rodillo viejo, después de ver y oír las actitudes de la mayoría de los cabezas de lista de las fuerzas políticas que obtuvieron mayor número de votos. Actuaban, y algunos siguen haciéndolo, como oportunistas políticos aprovechando cualquier oportunidad y anteponiendo su beneficio personal a cualquier principio o valor. Han tratado, y en algunos casos lo han conseguido, de confundir al ciudadano. Estamos en periodo electoral y el desencanto, entre los votantes de derecha y de izquierda, es patente.
Según un informe de la ONG Oxfam Intermón “las élites económicas están secuestrando el poder político para manipular las reglas del juego económico, que socava la democracia”.
Con el Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) entre Europa y Estados Unidos como una espada de Damocles sobre Europa la democracia, o lo que llamamos democracia, que dista mucho de serlo, agoniza. Esta semana, entre estertores, hemos visto la luz al final del túnel. Las filtraciones efectuadas por Greenpeace Holanda sobre los documentos secretos del TTIP han reforzado las denuncias realizadas por muchos colectivos sobre los intentos de anteponer los beneficios empresariales a los intereses de la ciudadanía.
Que España lidera el ranking de los países más corruptos de la eurozona es algo que ya nadie cuestiona. La corrupción parece ser una característica indisoluble de la marca España. Desde 1978 el país ha sufrido 175 casos de corrupción política a todos los niveles, desde ayuntamientos a diputaciones, así como gobiernos autonómicos y estatales, cuyo coste, según publicaba en febrero de este año un medio, supera los 7.500 millones de euros. Con una característica relevante, su total pluralidad, prácticamente todos los partidos que han ostentado responsabilidades de gobernabilidad están inmersos en alguna trama de corrupción.