
Yo, Chema tante, mucho me temo que Domingo Sanz, a pesar de estar más acompañado de razón que el santo del cuento, no tendrá mucho éxito en las admoniciones que encierran las conclusiones de este artículo suyo en INICIATIVA DEBATE. Sanz inicia la andadura argumental reflexionando sobre los nada misteriosos criterios que maneja el equipo técnico del CIS para elegir las preguntas que plantea y las cuestiones que mide. Es sabido que desde siempre "gobierne quien gobierne", que dicen los puretas, el CIS no investiga sobre nada que pueda irritar o lesionar los intereses del gobierno, de la monarquía o de los poderes económicos. Sanz se extiende en análisis sobre el alcance de la nueva pregunta (en mi opinión, inane) que el CIS ha agregado a su instrumento. La que inquiere sobre la influencia de la tensión entre Cataluña y el estado en la intención de voto. Pero lo importante, insisto, es la conclusión. Sanz, profesional del ramo, lamenta la distorsión que el CIS sufre en su gestión científica. Y es verdad. El CIS se ha dejado tentar para convertirse en una suerte de bola de cristal pronosticadora de resultados electorales, desertando de su verdadera función, que es la de pulsar el estado de opinión y las actitudes de la población, para ofrecer elementos de juicio a la gente responsable de la política. Claro que también hay que añadir que, en buena parte, a esta gente responsable de la política y de la gobernanza, lo que piensa. hace y quiere la población, le tiene sin cuidado. A esta gente, lo único que le importa es como puede -fake news mediante- atraer el voto a su papeleta. Y después de las elecciones, ojos que te vieron dir...

Juan Carlos, Felipe y el que les pusó ahí
Para demostrar una vez más cuánta razón tengo yo en mi insistencia denominando este infierno en que vivimos como un estado de derecha, aquí tenemos la antidemocrática decisión parlamentaria que relata PÚBLICO. Los desmanes perpetrados por Juan Carlos Borbón y su familia no pueden ser conocidos, porque el augusto personaje es "inviolable". Eso dicen, aunque en la constitución pone "inviolable" y habla de "irresponsabilidad", cosa que no impide que se investigue al libertino ex jefe del estado por la desgracia de Franco. Aunque no se le pueda hacer pagar por lo que haya hecho, por lo menos los pueblos que gemimos en este estado de de recha podríamos conocer sus fechorías. Y de su familia, no veas.
A Esteban Morales Domínguez, que ha planteado estas mismas cuestiones a riesgo de ser defenestrado.
“será necesario mantener los pies y los oídos bien atentos y pegados a la tierra, para superar los obstáculos que encontremos y rectificar rápidamente los fallos que cometamos”1
Raúl Castro Ruz
Tigotán Guanche señala este artículo de un militante destacado como Odón Elorza en EL DIARIO, con esas seis preguntas que son, por supuesto, retóricas. Todo el mundo sabe que la ignominiosa abstención psocialisra en la investidura de Rajoy solamente favorecerá a unas personas que dirigen el partido pensando en su propio interés particular.
Irene Castro sale al paso de la absurda afirmación del nuevo capataz, impuesto por quienes mandan, en el PsoE sobre la "podemización" de ese partido. El artículo, en EL DIARIO, lo recomiienda Antonio Aguado.