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viernes, 14 de junio de 2024 10:16h.
proa
Sociedad

Proa al marisco, pero no pasa nada (Padylla)

 

armas y padylla

Otra vez que Padylla coge la mosca al vuelo y aprovecha la oportunidad, desde LA OPINIÓN y LA PROVINCIA, para recochinearse del genuflexo Clavijo, un presidente al que habrá que cambiar el apelativo por el "Titanic", porque es inhundible

Política

El partido llamado socialista canario sigue proa al marisco de la vergüenza - por Chema Tante

 

fraga patricia morera afonso chacón

Fraga, Patricia, Jesús, Aarón, Ornella ¿Ingenuidad o ruindad? Por sus hechos les conocerán

CHEMA TANTEEscribo "partido mal llamado socialista canario" y acierto, aunque también tengo que afirmar que la culpa de su bochorno, como el de sus mayores, el español mal llamado socialista y obrero, no es de su militancia, nutrida de gente tan llena de buenas intenciones como de ingenuidad, sino de sus direcciones. Ese gentuallo que, acá y allá, se ha adueñado del mangoneo de unos partidos, para embarrar sus gloriosas trayectorias históricas, jeringándolas al servicio de los oscuros intereses personales y de la injustificada -pero muy explicable- sumisión al neoliberalismo. 

Política

El eterno candidato Paulino marca el rumbo del camino de Canarias: proa al marisco

Empezaré por recordar que en la cabecera del blog personal de quien ocupa la presidencia del gobierno de Canarias campea una bandera que no es, ni la autonómica ni, mucho menos, la estrellada nacional canaria. La homilía dominical de Paulino en su blog mantiene su linea impenitente. Hablar siempre como un candidato, en futuro, haciendo promesas. Se supone que un personaje que lleva toda la vida en política y gobernando, debe presentar una panoplia de logros y, con base en tales resultados positivos, proponer nuevas iniciativas. Solamente quien aspira a ocupar el poder por primera vez tiene derecho a hablar en futuro. Quien gobierna y ha gobernado, debe hablr, primero en pasado. Claro que esta verdad incuestionable lleva implícita la necesidad de que ese pasado haya sidfo positivo. Es obvia la imposibilidad de Paulino en ese sentido. Y Paulino aprovecha la coyuntura -es lo que hace siempre el oportunista- para hacer otro intrépido llamamiento a plantarle cara al poder central. Algo en lo que, mira tú, tiene razón. Lo que pasa es que Paulino carece de las hechuras de líder y conductor de masas que él cree poseer. En definitva, Paulino es consecuente con su praxis: mantener firme el timón en rumbo de encontronazo con el desastre.