Federico Aguilera Klink y Chema Tante destacan esta clara denuncia de como empresarios sin escrúpulos se enriquecen engañanado y explotando

Rubén Martínez ofrece en PÚBLICO este artículo que Federico Aguilera Klink señala diciendo con razón que es "muy interesante". Y yo, Chema Tante, lo remarco. Se trata, simplemente, de buscar la "la causa de la causa del mal causado"

La web del periodista mexicano Rubén Luengas difunde esta espantosa noticia. Si ya era vergonzosa la situación de hambruna permanente que sufrían grandes masas de población en el mundo, la crisis económica derivada de la sanitaria añadirá todavía más gente al holocausta de la inanición. Yo, Chema tante, digo que este es el resultado de las maravillosas ideas neoliberales. Las fortunas del mundo, que han acaparado brutalmente toda la riqueza de la Humanidad tienen que responder ante este desastre humanitario. Si no lo hacen voluntariamente -que no lo harán- es preciso obligarles.

Rubén Hood aborda en ECO REPUBLICANO un asunto muy delicado, muy irritante. A mi modo de ver, yo Chema Tante, digo que el problema no es tanto que las empresas fabriquen en países poco desarrollado. El problema, el delito, es que esas empresas se aprovechen de la debilidad de las poblaciones de esos países, para abusar de ellas, pagando con miseria lo que luego venden en otros lugares a precios de lujo.

Daniel Raventós, Rubén M. Lo Vuolo, Pablo Yanes en PÚBLICO y RED RENTA BÁSICA vuelven a la carga de la defensa del concepto de Renta Básica sin condiciones. Un concepto que parte del principio de la justicia social pero que se extiende al de la estabilidad económica. Un mundo poblado por una multitud de miserables por una parte y un número limitado de gente afortunada, por el otro, está abocado al desastre. El sensato artículo está recomendado por Francisco Morote, de Attac Canarias.