El «delirio de la República Catalana» Bea Talegón, en DIARIO 16 analiza el Informe del Supremo sobre los indultos a las personas presas políticas por el Procés

Bea Talegón, en DIARIO 16, escribe sobre el informe de parte emitido por el Supremo sobre el trámite de indultos a unas personas presas políticasd. Y yo, Chema Tante, insisto. Este precepto de que el Tribunal sentenciador informe sobre los indultos, es una farsa, al menos en un estado como el español, donde la Justicia se caracteriza por su obcecación, su intolerancia, su fanatismo y por su resistencia a reconocer jamás un error. Por no hablar de su vicio intolerable de implicarse en aspectos políticos que no le incumben. Una vulneración del estado de derecho inexplicable en unos jueces. La Justicia y la política en el estado español está dominada por imperiales españoles incapaces de entender que haya gente que siente y piensa distinto. Una Justicia y una política que nos reconoce el derecho a nuestras ideas independentistas, pero de ninguna manera el derecho a hacer nada por realizar esas ideas. Bea argumenta muy bien la endeblez de los planteamientos del Supremo y de Marchena. Lo que les preocupa no es que la República Catalana "sea un deliro", sino que saben que es un idea de millones de personas que, cualquier día puede ser realidad. Y dejo un pequeño matiz, que no es ninguna bobería. El informe consultivo preceptivo no vinculante, se emite por el tribunal sentenciador, no potr el Supremo que, siendo igual, no es lo mismo.









Es sabido que Beatriz Talegón, harta de tanta miseria y sumisión al neoliberalismo, dejó al PsoE. Pero, leyendo este artículo suyo que señala el veterano militante socialista Antonio Aguado en DIARIO 16, cualquiera con sesera en condiciones concluye que Beatriz no ha dejado al PsoE, sino que es el PsoE el que ha abandonado todas sus esencias socialistas y obreras. Lo que está claro, en la línea que marca la firmante, es aquello que le escuché decir a Santiago Pérez: "que este partido solamente se regenera con gente tirando desde fuera y otra empujando desde dentro". Pero al PsoE hay que rescatarlo. Para devolverlo al lugar que nunca debió dejar en la izquierda de este estado. Devolverlo a su historia de gloria republicana y popular (en la buena acepción del término)