La República asegurará a todo trabajador las condiciones necesarias de una existencia digna Art. 46, Constitución II República - EL OBRERO

Nota de Chema Tante: Reproduzco este recuerdo del Art. 46 de la Constitución de la II República que hace EL OBRERO y que recomienda Eduardo Montagut. Pero llamo la atención sobre le hecho de que, para la República, los mandatos constitucionales no eran postulados simbólicos, como se hace en este reino que Felipe Borbón heredera de su padre Juan Carlos y de su abuelo en política. Franco. No. Para la república, los mandatos constitucionales debían ser respetados y acatados. Y en eso estaba y por eso se le levantó la derecha cerril que necesito la fuerza parda y negra nazi fascista para reducir al pueblo.








Al altísimo interés intrínseco de este artículo de Mario Briones que señala Francisco Morote, de ATTAC Canarias, en el chileno EL CIUDADANO, se añade el valor testimonial circunstancial. Porque ni siquiera la Gran Bretaña tatcheriana aplicó el neoliberalismo con la saña que lo hizo el Chile pinochetista. El pueblo chileno sabe muy bien lo que es el neoliberalismo. Allá se pudieron constatar los efectos terribles del fracaso a que siempre está condenado el esquema de Friedman. Pero ahora asoma la cabeza un nuevo y al parecer inexorable enemigo: la tecnología acabará con el trabajo humano, como hasta ahora lo concebíamos, por lo que la aterradora pregunta es ¿qué pasará con las personas? Yo, Chema Tante, afirmo que, si no se le paran las patas a la bestia fascista del siglo XXI, que es el neoliberalismo, el genocidio ya no será solamente racial. El holocausto se ensañará -ya está empezando a ocurrir- con las personas trabajadoras. Insistiré: el neoliberalismo considera que solamente tiene derechos quien pueda pagar por ellos y, hasta ahora, la gente que no tiene dinero solamente le queda el derecho a trabajar por su vida. Y, pronto, ni eso. Y si usted no lo cree, léase el artículo de Briones, y después me cuenta.