
Un importante texto de Federico Mayor Zaragoza en su blog personal cuya lectura indispensable recomendamos Francisco Morote, de Attac Canarias y yo, Chema Tante

Vicenç Navarro en PÚBLICO se implica en el esfuerzo por conseguir la liberalización de las patentes de las vacunas de covid. Lo señala el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado y yo, Chema Tante, insisto en que la demanda es justa y necesaria. No desaparecerá la `pandemia sin ella y, además, el argumento de la empresa privada de que sin patentes no habrá investigación, es falaz. La investigación de esas empresas privadas se hizo con dinero público. Lo que tienen que hacer los gobiernos es dedicar todos esos fondos a la investigación en el sector público

Juan José Millas forma parte de esa legión de mentes pensantes que no es excepción, en el mundo, ni en este estado español, ni en Canarias. No es excepción, al contrario, es un grupo muy nutrido, pero no se le hace ningún caso. Los gobiernos, de acá y de allá se empeñan en que nada ha cambiado, que el sistema social y económico puede seguir como antes de la tremenda crisis. Los gobiernos, del mundo, de este reino de Felipe y ¡ay! de Canarias prefieren esconder o enterrar la cabeza, ignorar la realidad, a ver si escampa y escapan. Per no escampará, y no escaparan. Ni tampoco lo haremos el resto de mortales. Por culpa de tanta insensatez volvemos a las mismas desgraciadas actitudes y en algún momento, vendrá el cataclismo final. Vean esta extraordinaria entrevista que le concede Juan José Millás a Henrique Mariño en PÚBLICO y que recomienda el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado

Lo publica juan Torres en PÚBLICO y lo comenta en YOUTUBE. Lo señala el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado. Y yo, Chema Tante, no como corrección -Achamán me guarde de corregir a semejante teórico económico- si o como apostilla, agregaré que, a la hora de comparar la Renta Básica con el apoyo a las empresas, hay que tener en cuenta que, el dinero que se invierte en garantizar el ingreso a la gente sin recursos, va inmediatamente al consumo y, por ende, a las empresas. Todo el dinero. En cambio, muchos de los fondos con que se sostiene a empresas, van a los y las accionistas que, como en muchos casos les sobra, terminan en la especulación financiera. En todo caso, lo que está fuera de duda es que el estado debe aplicar todo el dinero que tenga y el que no tenga, para sostener a la gente, primero y a las empresas, después.

En estos momentos fatídicos, los y las (ir)responsables de los gobiernos del mundo se rompen los sesos, buscando soluciones para el descomunal coste de para el mundo (sin que podamos bajarnos de él) para ver si la Humanidad escapa de esta peste en que le ha metido la codicia neoliberal. Mentes preclaras -las de la izquierda- y lerdas -las friedmanianas- proponen mil y una maneras de recomponer el estropicio. Y aquí está Michael Hudson, desde CAPITALISMO AL DESNUDO y GLOBAL RESERACH con la idea obvia y novedosa. O no tan novedosa, porque el propio profesor Hudson, y Eric Toussaint, que llevan años estudiando la cuestión, han demostrado que desde que existen las finanzas, las deudas públicas se han condonado o rechazado, sin que el mundo se acabara. De manera que con un jubileo de la deuda, un romper y cuenta nueva, aparecen y no por arte de birlibirloque precisamente, los recursos que harán posible la recuperación, hasta que los chicos de Friedman nos jeringuen otra vez. Aunque yo, Chema Tante, añadiré que si a eso se añade la recuperación de lo afanado por los pillos, del rey para abajo, todos y un sistema fiscal equitativo, todos los problemas económicos podrían salir adelante. Podremos decir que la noche habrá pasado ya amanecerá el nuevo día. Si el neoliberalismo, insisto no nos oscurece el sol.

Federico Aguilera Klink señala lo que llama con tino "otra campanada" de Chris Hedges en TRUTHDIG!. Sepan quienes apoyan y desean la candidatura de Sanders en USA, que las élites del partido demócrata se opondrán con tanta o más fuerza que el republicano a un tipo que quiere proteger a la gente desamparada.