
Editorial del mexicano LA JORNADA que señala Francisco Morote, de Attac Canarias. Y yo, Chema Tante, digo que, mientras en Portugal los gobiernos obtusos de la Unión de Mercaderes Europea se resisten a ver la realidad, la pandemia sigue avanzando. Porque hay que repetirlos miles de veces. Auqnue la gente opulenta crea estar inmunizada, loc ierto es que solamente la vacunación universal absoluta conjurará la amenaza.


Pascual Serrano en SPUTNIK y REBELIÓN trata sobre otra de las tantas mayúsculas miserias del neoliberalismo. Quizá una de las más abyectas, en un mundo infectado por la abyección. La manipulación especulativa de la salud, en general y de las vacunas, en particular. Lo señala Francisco Morote, de Attac Canarias. Y yo, Chema Tante, insisto en que el nivel de vileza que rebasa continuamente la maldad neoliberal es lo que hace a este Planeta inhabitable. El saqueo legalizado formalmente y legitimado teóricamente, alentado por los gobiernos felones e inexplicablemente tolerado por la gente es lo que justifica u8na vez gritar que el neoliberalismo mata.

Vicenç Navarro, en PÚBLICO y en su blog personal, se ocupa del gravísimo problema de las vacunas covid-19. Un problema creado por la voracidad y codicia de las empresas farmacéuticas. Lo recomienda el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado. Y yo, Chema Tante, digo que la responsabilidad criminal de las empresas privadas se extiende a los gobiernos felones de los estados opulentos. Estas empresas desarrollaron sus vacunas con la financiación pública. Pero los gobierno no solamente permiten el abuso de las patentes sino que no aceptan la utilización de otras vacunas más baratas, peroi igualmente eficaces. Un auténtico crimen.


Vicenç Navarro en PÚBLICO denuncia y condena el silencio de los medios mercenarios en el estado español en cuanto al fuerte debate suscitado por esos mundos, alrededor del escándalo de las patentes de las vacunas covid. Lo señala el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado. Y yo, Chema Tante, insisto en que el silencio criminal de la prensa mercenaria se debe a que en este estado quien manda es el dinero. Y en ese poder del dinero están presentes, cómo no, las empresas sanitarias y farmacéuticas.