Buscar
viernes, 01 de marzo de 2024 00:00h.
vásquez
Firmas
La voracidad corporativa sobre naciones dependientes con gobiernos corruptos

Un territorio ancho y ajeno - por Carolina Vásquez Araya

 

F VÁSQUEZ

Nota de Chema Tante: publico bajo licencia CREATIVE COMMONS, este estupendo artículo de Carolina Vásquez Araya, que publica PRESSENZA y que recomienda Carmen Delia Leal en RADIO SAN BORONDÓN. Lo que yo tengo que decir es que, aunque Vásquez Araya escribe de y desde América Latina, lo que expone es perfectamente proyectable a muchas otras partes del mundo y, muy especialmente, a Canarias. Quizá, a este lado del océano que nos une, como se supone que gozamos de más escrúpulos "democráticos" las tramas del disimulo están más perfeccionadas, pero el resultado es el mismo. Toda consideración ambiental, de defensa del territorio, de preservación de salud y de dignidad popular quedan arrolladas por la máxima regla. La regla de oro neoliberal. La regla del beneficio de unas pocas personas, por encima del interés de todas las demás. Unas pocas, contra todas las demás. Lo mismo que denuncia Carolina Vásquez Araya. Y quede constancia de que la afirmación que aparece en este artículo y que he hecho campear en el antetítulo, es de absoluta aplicación también al caso de mi pobre nación canaria, en todos sus términos. 

Política
AMÉRICA LATINA: ¿QUÉ PASA CON VENEZUELA?

¿Cómo será el futuro de la oposición venezolana con Joe Biden?, Cristóbal Vásquez, FRANCE 24 / Basta ya de la farsa de Juan Guaidó en Venezuela, José F. Amesty en ALAI y KAOS EN LA RED

 

FRASE VENEZUELA

Cristóbal Vásquez, en FRANCE 24, y José F. Amesty en ALAI y KAOS EN LA RED, ofrecen estos análisis de la situación en Venezuela, frente al cambio de emperador USA. Lo señala Francisco Morote, de Attac Canarias y yo, Chema Tante, digo que el problema de las campañas de intoxixación mediática tienen un efecto colateral sumamente nocivo también, Impiden la crítica constructiva.  Es obvio que los actores políticos tienen fallos y errores en su acción y es necesario que se les haga ver para que puedan modificarlas. Pero ¿cómo se puede hacer esa crítica, en medio de un vendaval brutal de mentiras y terviversaciones. Es lo que pasa con Venezuela, donde la Revolución Bolivariana tiene muchoas aciertos y ñexitos, y algunos tropiezos. Pero no es posible que quienes queremos lo ejor mpara los pueblos hagamos ver esos errores, porque nuestra crítica serviría para alimentar aquella indecente operación de acoso y derribo. Se trata de una situación similar a lo que pasa con Unidas Podemos, en el estado español. No se puede criticar con espíritu constructivo. Cuando el fascvismo ataca, haya que cerrar fulas