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09:22h. Lunes, 25 de mayo de 2020

La crisis del papel higiénico - por Emilio José Armas Rodríguez

FRASE ARMAS

La crisis del papel higiénico - por Emilio José Armas Rodríguez *

La verdad que algunos comportamientos sociales dan para escribir un libro. Lo del papel higiénico no tiene ninguna lógica. Es razonable que, ante la posibilidad de que te obliguen a quedarte confinado en casa 14 días, quieras avituallar la despensa de alimentos no perecederos, agua y otros productos de primera necesidad. Incluso, se puede entender que queramos proveerla de productos de higiene, tales como pañuelos desechables, guantes, mascarillas, productos de limpieza y desinfectantes y, por supuesto, papel higiénico. Nunca se sabe lo que puedes necesitar.

Lógicamente, los supermercados y grandes superficies no tienen capacidad para suministrar una cantidad tan amplia de productos que habitualmente no se demandan en tal proporción. Éste es el caso, por ejemplo, de guantes, mascarillas y geles desinfectantes. Pero, ¿por qué se agota el papel higiénico? ¿Acaso el coronavirus provoca diarreas? Si no es así, ¿qué lleva a que miles de persona hagan acopio de papel para 14 días como si fueran a ir al baño más que en todo un mes?

De repente, como si de un síntoma más del virus se tratara, todo el mundo se ha lanzado a comprar compulsivamente papel higiénico. Si seguimos así, no sería raro que las empresas papeleras y las que fabrican mascarillas entren en el Ibex 35, ni que el papel higiénico acabe sustituyendo al oro como patrón de referencia del sistema monetario.
Talvez ha sido éste el motivo que ha provocado esta compra compulsiva, quizás algún corredor de bolsa muy avispado intuyó que el papel higiénico iba a ser el 'pelotazo' del siglo. Pero, en mi modesta opinión, lo más probable es que no sea así y que el papel higiénico siga sirviendo para lo mismo que siempre, para limpiar la mierda.

En cualquier caso, si fue usted una de esas personas que, llevadas por el impulso del momento, ha comprado papel para dos años, no debe preocuparse puesto que el papel no tiene fecha de caducidad, eso sí, asegúrese de conservarlo en un ambiente seco.

 

Emilio J. Armas Ramírez.

 

EMILIO J ARMAS RODRÍGUEZ