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00:19h. Sábado, 24 de Junio de 2017

Mojón del Sur. Historia humillante para los pacientes - por Toño Linares

 

HOSPITAL DEL SUR

toño linaresPaciente que tiene cita para consulta externa a las nueve de la mañana, se persona y entrega la correspondiente documentación a la enfermara, poco tiempo después ésta sale y le informa que su cita ha sido cancelada pasándola a otro día sin que se le haya comunicado previamente al paciente. El paciente pide explicaciones y pregunta el motivo de por qué no se le informó  de tal cancelación, la respuesta es que se desconoce la situación.

Mojón del Sur. Historia humillante para los pacientes - por Toño Linares *

 

Paciente que tiene cita para consulta externa a las nueve de la mañana, se persona y entrega la correspondiente documentación a la enfermara, poco tiempo después ésta sale y le informa que su cita ha sido cancelada pasándola a otro día sin que se le haya comunicado previamente al paciente. El paciente pide explicaciones y pregunta el motivo de por qué no se le informó  de tal cancelación, la respuesta es que se desconoce la situación.

Pide hablar con la dirección del centro, informándole que sólo se cuenta con una oficina de atención al paciente atendido por dos administrativas sin que exista persona facultada para tomar decisiones, sólo le aportan las correspondientes hojas de reclamaciones.

Tras rellenar la hoja de reclamaciones, el paciente informa que se presentará por urgencias para que sea atendido, respondiéndole que en urgencias de El Mojón del Sur no existe atención para la especialidad a la cual tenía cita. No obstante opta por acudir a urgencias, que dicho sea de paso, no tiene acceso directo de las instalaciones de recepción y consulta, por lo que hay que salir del edificio bordearlo, porque las urgencias están ubicadas en la parte trasera del inmueble, quedando probado la estupidez arquitectónica y el poco interés de supervisión, al no realizar un acceso directo entre las dependencias del mismo centro.

Personado en Urgencias informa en recepción que sólo saldrá de las dependencias de urgencias de dos formas: atendido por el personal sanitario o esposado por la Guardia Civil. Deciden atenderle haciéndole analítica de urgencias, detectándole una infección y problemas  funcionales, procediendo a darle un tratamiento y otorgándole cita para especialista en siete días.

No termina aquí la odisea del paciente. Una vez tiene receta en mano acude a la farmacia donde le comunican que ese medicamento no está financiado porque no se le ha dado la receta electrónica, que si quiere que se le financie el tratamiento debe ir a su médico de cabecera para que le emita la correspondiente receta. Parece ser que cuando una persona acude a urgencias es para “irse de cañas” con los médicos no porque está enfermo o herido, ya que con esta práctica se entiende que el paciente puede pedir cita a su médico de cabecera, puede esperar a dicha cita, o en el mejor de los casos puede permanecer más horas en la sala de espera para que le emítanla receta. ¿Por qué no se emite la receta correctamente en urgencia? ¿Por qué este empeño de sangrar más a los pacientes?

Esto no es una historia de novela ni un acto aislado en el Mojón del Sur, que para mayor insulto a la ciudadanía siguen llamando hospital. Es una historia más de las tantas penurias, pesares y miserias  a las que nos abocan los testaferros del empresariado sanitarios, que ocupan los despachos oficiales y públicos del Gobierno de Canarias.

Luego se preguntan el por qué se saturan las urgencias hospitalarias de los hospitales de referencia, pues este paciente ya lo tiene claro, no volverá a solicitar cita alguna, pues no sólo tiene que soportar la larga espera para que se la den, sino que el día que tiene la cita se la cancelan sin previa aviso, que ya ha aprendido la lección: ir a primera hora por urgencias, para que le dé tiempo de ir al médico de cabecera para la receta.

El sur de Tenerife precisa un Hospital Público digno y de calidad, un hospital dimensionado y con los suficientes recursos humanos y materias para atender a la población residente en esta zona, sabiendo que pedírselo al gobierno de Canarias es tontería, pues los miembros de este Gobierno sólo están ahí para fomentar y promocionar los bastardos intereses del empresariado sanitario, pero es lamentable la actitud de los alcaldes del Sur, que no tardan nada en aprobar planes parciales para hoteles, grandes superficies, centros comerciales, gilimuelles y otras instalaciones con rechazo social, al tiempo que miran para otro lado ante el sufrimiento de los vecinos a los que dicen representar.

Si un solo alcalde quisiese un hospital para este Sur, ya lo tuviésemos, pero también somos consientes que un hospital público no engorda ninguna cuenta corriente vía comisiones.

 

* En La casa de mi tía por gentileza de Toño Linares

toño linares