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19:11h. domingo, 23 de enero de 2022

El perro de Esperanza Aguirre - por Francisco González Tejera

Estos tiempos de crisis-estafa diseñada en los laboratorios de un sistema criminal dan para todo, hasta para que personajes siniestras y oscuras como la lideresa del PP, Esperanza Aguirre, nos muestre sus horrendas miserias humanas, las de una vida cotidiana de enriquecimiento permanente, ganado a costa del hambre y el dolor de millones de personas en todo el estado español.

El perro de Esperanza Aguirre - por Francisco González Tejera *

 
Estos tiempos de crisis-estafa diseñada en los laboratorios de un sistema criminal dan para todo, hasta para que personajes siniestras y oscuras como la lideresa del PP, Esperanza Aguirre, nos muestre sus horrendas miserias humanas, las de una vida cotidiana de enriquecimiento permanente, ganado a costa del hambre y el dolor de millones de personas en todo el estado español.
 
La cruenta anciana que arrolla impunemente agentes de movilidad con su coche, que coloca en puestos de responsabilidad a todo tipo de corruptos, muchos encarcelados, que vive en el don´t worry be happy de su particular dolce vita, no se corta un pelo para reírse en nuestra cara frivolizando con las historias de su perro, su mascota preferida, que según dice la enlacada señorona ultraconservadora: “Está contento con la crisis. En vez de comida de perro, come restos de nuestra comida”.
 
Perros y perras de raza que se burlan de que más de tres millones de niños y niñas estén pasando hambre en España, un estado fallido, un régimen de los sobres, de la corrupción política generalizada, del despilfarro, del saqueo del patrimonio público, donde más de 500 familias son desahuciadas cada día de sus casas por los perros del sistema. Aullidos de odio de clase acompañan la vida de esta caterva, disfrutan con nuestro dolor, con el miedo de millones de seres humanos destruidos, arruinados, lanzados al abismo de la desesperación y la barbarie.
 
La anciana teñida, repeinada, bien vestida, con la barriga siempre llena, con la hiel y el insulto siempre en la garganta, disfruta dando de comer sus selectos platos a su perro “Pecas”, no se acuerda del inmenso daño que ella y su franquista partido están haciendo a millones de familias españolas, ironiza con sus recortes, bromea con sus reformas miserables, las que están induciendo a miles de personas desesperadas al suicidio cada año por motivos económicos.
 
Perros y perras, ladridos y chillidos de placer cada vez que una nueva familia acaba en la calle, cuando su buena amiga Botella entrega las casas desahuciadas a los fondos buitre de su adorado hijo, meadas en cada pared marcando el territorio de su inmundicia, ese despacho lujoso donde se huelen sus culos identificando el olor nauseabundo de la corrupción, de los abusos de poder, mientras la viejita alimenta a su canino colega con los restos del banquete diario, un olor a mierda que envilece el ambiente, que oscurece nuestras vidas, el olor del fascismo, la depravación, la marca del hambre, la que destruye y asesina el futuro.
 
 
 
* Pubiicado con autorización del autor