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03:45h. Viernes, 26 de Abril de 2019
privada

La banca privada no devolverá las decenas de miles de millones de euros públicos que le regalaron para compensar lo que robaron (20 MINUTOS, ATTAC CANARIAS y EL PAÍS)

 

FRASE BANCA

Resulta paradójico, miserablemente paradójico que, mientras en los pueblos que gemimos en este estado de lo que va quedando del imperio español, la mayoría de la gente tenemos que andar contando y sufriendo, euro a euro, allá arriba, en las alturas, bailan las decenas de miles de millones, como i nada. Francisco Morote, de Attac Canarias, señala esta apabullante, aunque ya archisabida, noticia de que a la banca privada del gremio de Botín hubo que apuntalarla con nada menos que 64.098 millones de euros, porque ese era el tamaño del agujero fruto de la granuja mamanza. Porque ese dinero faltaba porque arramblaron con él. Y las venales voces de la tecnocracia neoliberal aullaba que había que preservar el sistema financiero porque su ausencia truncaría la estructura misma de la sociedad. Burda falacia, porque una sociedad necesita un sistema financiero, sí, pero no tiene por qué ser privado, Todo lo contrario. La estabilidad de una economía se asegura con un sistema financiero público, que además, sofoca las malandanzas estafadoras de los usureros. Pero lo que llega al esperpento es que ese dinero público que se le inyectó a unas empresas privadas, se ha traspasado a fondo perdido; más del 90 % no se recuperará jamás. Ni menos, los astronómicos intereses que esa tonga de pasta debería generar. La historia de este negro negocio redondo la cuentan 20 MINUTOS, la página de Attac Canarias y Juan Sérvulo González en EL PAÍS. Pero pocos cuentan que la única manera de terminar esta funesta historia de la estafa bancaria y de la complicidad oficial es la implantación inmediata de una banca pública. Si esos casi setenta mil millones se hubieran destinado a una banca pùblica, otro sería el actual panorama económico en este vestigio el imperio español que soportamos.