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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

CANARIAS: Hasta cuándo permitiremos que se haga NEGOCIO con NUESTRA SALUD - INTERSINDICAL CANARIA SALUD

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CANARIAS:

Hasta cuándo permitiremos que se haga NEGOCIO con NUESTRA SALUD

INTERSINDICAL CANARIA SALUD

 

El modelo “Alzira” impulsado por el PP en algunas comunidades autónomas, es un sistema de gestión sanitaria que consiste en que una empresa privada gestiona hospitales y centros de salud públicos mediante una concesión administrativa, financiada con el dinero público. Este modelo que nació en la comunidad Valenciana y se está exportando al resto de comunidades gobernadas por el PP, ha generado que la privatización sanitaria no solo sea una opción de gestión, sino la primera piedra para hacer de la salud un negocio.

Cuando el Estado transfiere miles de millones a aseguradoras privadas y las mutuas asumen funciones esenciales en la salud de las personas el mensaje es claro, la salud se convierte en objeto de mercado y el derecho colectivo se barre ante la lógica empresarial, priorizando el ahorro sobre la calidad de los cuidados.

Este modelo genera una serie de problemáticas en la ciudanía traduciéndose en listas de espera más largas incentivadas por la reducción de costes para obtener mayor beneficio, derivaciones estratégicas haciendo que pacientes complejos o costosos sean tratados en los hospitales públicos mientras que los pacientes más rentables se derivan a los hospitales de gestión privada, generando saturación en hospitales públicos y desigualdad en la atención.

Al ser gestionado por empresas privadas existe menor transparencia en la gestión y parte de la información siempre es completamente publica, dificultando el control, del gasto real, del beneficio de las empresas y de los criterios de gestión.

Las condiciones laborales de los sanitarios se ven afectadas por el modelo de la empresa Ribera Salud, padeciendo escasez de profesionales, con ratios muy justos de profesional/paciente, extensas jornada laborales, contrataciones precarias y una elevada presión asistencial.

Hoy una de cada cinco personas ve pasar su tarjeta sanitaria de manos públicas a empresas del Grupo Ribera Salud, como Quirón, Sanitas o DKV. Millones de euros alimentan la facturación privada, mientras las deudas y los rescates son socializados, privatizando los beneficios y haciendo públicos los riesgos.

El resultado: la sanidad pública se debilita, sufre recortes, plantillas extenuadas y una fuga de profesionales que legitima el paso al “doble aseguramiento”, extendiendo un modelo que ha sido replicado en muchos otros territorios.

El poder no domina solo con leyes y dinero: también se infiltra en nuestra vida diaria mediante consensos y representaciones, lo que en realidad es privatización encubierta. Cada mutua, cada seguro, cada “colaboración público-privada” presentada como progreso es otro paso para entregar lo común al negocio privado y debilitar a la clase trabajadora. Nombrarlo y enfrentarlo es imprescindible para frenar este saqueo disfrazado de modernidad.

DEL DERECHO UNIVERSAL A LA MERCANTILIZACIÓN DEL SENTIDO COMÚN

La ley 15/1997 no es solo una puerta burocrática a la gestión privada, sino un catalizador del desplazamiento cultural: el paciente pasa de sujeto de derecho a cliente, La salud de bien a nicho de negocio.

.Una maraña de difícil o imposible regulación, que en la práctica ha fracasado en otros países y que, en última instancia, es una forma despiadada de parasitación del sector público en favor del beneficio privado

Conciertos, concesiones y derivaciones institucionalizadas marcan la gramática del nuevo neo liberalismo sanitario, llevado a cabo por empresas que comprenden que la hegemonía se construye en el día a día de la consulta y la sala de espera. Los actores del bloque dominante como Ribera Salud, Quirón salud, Vithas, IMED, Asisa, DKV y Sanitas no son solo empresas; son parte de un bloque comunicativo y asociativo que legitima la privatización como solución inevitable. Patronales y fundaciones, informes y plataformas, fortalecen el discurso del “no la hay alternativa”, naturalizando sobrecostes y desigualdad.

En ese proceso, el consentimiento se refuerza con cada noticia sobre eficiencia, cada silencio sobre las deudas millonarias y el rescate público.

El modelo MUFACE permite que millones de funcionarios elijan aseguradoras privadas con dinero público, normalizan do que cuidados esenciales de pendan del mercado y no de un derecho universal.

Los hospitales Inter Mutuales y el conjunto de mutuas trabajan a diario para alimentar un circuito donde el Estado financia la excepcionalidad privada. Cada euro aquí es erosión del suelo común, multiplica la sensación de que lo público es residual y sólo para “quien no puede permitirse otra cosa”.

LAS PUERTAS GIRATORIAS

Cargos públicos y empresariales rotan constantemente, difuminando los límites entre lo público y lo privado, e institucionalizando la naturalidad de que intereses privados influyan en decisiones colectivas

Así, la hegemonía se refuerza no solo por imposición, sino también por consenso y costumbre.

LA ESTRATEGIA ACTUAL: CONVERTIR EL DETERIORO EN RUTINA

Demasiadas veces escuchamos que las dificultades de la sanidad pública son inevitables. La infrafinanciación, las derivaciones seleccionadas, la normalización del seguro privado… todo contribuye a convertir el deterioro en rutina social. Pero, el “sentido común” es el terreno de disputa y puede revertirse si la organización colectiva lo desafía con una contrahegemonía activa.

LA RESPUESTA SINDICAL: CONTRAHEGEMONÍA Y ACCIÓN

La lucha de Intersindical Sanidad es construcción de contrahegemonía. Insistimos: revertir concesiones, exigir el cobro de las deudas, frenar el drenaje de recursos vía mutuas y blindar la atención primaria no es solo una lucha por la sanidad, es disputar el control de las ideas y de los re cursos que deberían ser de toda la sociedad. La movilización y la fiscalización son pedagogía en acción, capaces de transformar lo que parece inevitable en espacio de alternativa concreta. Intersindical Salud dice no en nuestro nombre. La batalla por la sanidad pública es también lucha cultural. La alternativa existe y ahí estará INTERSINDICAL SALUD para su promoción.

 

INTERSINDICAL CANARIA SALUD

https://www.intersindicalcanariasalud.org/hasta-cuando-permitiremos-que-se-haga-negocio-con-nuestra-salud/ 

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