Carta a Albares. Las medicinas y los presos políticos saharauis - MOVIMIENTO POR LOS PRESOS POLÍTICOS SAHARAUIS
Carta a Albares. Las medicinas y los presos políticos saharauis
MOVIMIENTO POR LOS PRESOS POLÍTICOS SAHARAUIS
Excmo. Sr. ministro de Asuntos Exteriores,
Unión Europea y Cooperación
Plaza de la Provincia
28012 - Madrid
Madrid, 23 de octubre de 2025
Asunto: Las medicinas y los presos políticos saharauis
Excmo. Sr. ministro,
Mohamed Bourial, preso político saharaui del grupo de Gdeim Izik, condenado a 30 años que cumple actualmente en la cárcel de Ait Melloul 1, en Marruecos, se puso en huelga de hambre de advertencia los días 3/4 y 15/16 de septiembre. Los motivos eran la protesta por sus condiciones de encarcelamiento: aislamiento de 8 años, malnutrición, prohibición de visitas familiares, maltrato, negación de atención médica u hospitalaria, falta de respuesta de la Administración de la cárcel a sus peticiones de mejora, cuando en abril de 2018 ya le habían hecho promesas en ese sentido.
En el capítulo de la atención médica o de la falta de ella, la Administración de la prisión le informó de que no le proporcionaría medicación y que sólo podría recibirla del exterior, tarea imposible por la distancia a los territorios ocupados, porque las visitas a Bourial están limitadísimas por obra y gracia del capricho de la Administración y porque sólo su madre, su mujer y una de sus hermanas pueden visitarle. Así que Bourial se queda sin esas medicinas que necesita.
Curioso que en el caso de Mahfouda Bamba Lefkir, presa política saharaui condenada a seis meses entre 2020 y 2021 en El Aaiún -es decir, en su ciudad- la Administración de la cárcel no permitía a su familia entregarle su medicina. Mahfouda tenía un padecimiento que le provocaba horribles dolores de cabeza. Debido al asma se asfixiaba, se desmayaba. Su familia peleaba por hacerle llegar sus medicamentos, pero, nada que hacer.
Vemos que los criterios de la Administración penitenciaria marroquí son cambiantes, y siempre se pueden mejorar. Ahora la Administración se ha superado en el caso de Ahmed Sbaai. A él sí le dan medicinas, pero se las dan caducadas. Todo no puede ser.
Ahmed Sbaai es preso político saharaui, también del grupo de Gdeim Izik, condenado a cadena perpetua que cumple en la cárcel de Kenitra (Marruecos) desde hace 15 años. Es presidente honorario de la Liga por los Presos Saharauis en Cárceles Marroquíes. Tiene problemas cardiacos y pulmonares.
Tampoco es que a Marruecos le preocupe mucho la vida de los presos políticos saharauis. Ya se encargan los funcionarios de prisiones de repetirles que están mejor muertos.
Esto no es más que un ejemplo de la extravagante y cruel arbitrariedad que genera una ocupación -en este caso, la marroquí-. A Vd. que tiene tan buena relación con el ministro Burita ¿se le va a ocurrir en algún momento interceder por los presos políticos saharauis? En estos encuentros tan amistosos, a pocos días de la reunión del Consejo de Seguridad para la que Trump pide la anexión del Sahara Occidental a Marruecos, ¿qué le dice? ¿Le dice que la anexión es una barbaridad que va contra el Derecho Internacional porque el Sahara Occidental es un territorio no autónomo pendiente de un referéndum de autodeterminación? Seguro que sí. Seguro que le dice eso. Por algo representa Vd. a España, potencia administradora del Sahara Occidental.
Cristina Martínez Benítez de Lugo
Participante en el Movimiento por los Presos Políticos Saharauis