5A Contra el negocio de la vivienda: organización y planificación ecosocialista frente a gobiernos y rentistas ANTICAPITALISTAS

5A Contra el negocio de la vivienda: organización y planificación ecosocialista frente a gobiernos y rentistas
ANTICAPITALISTAS
Si tuviéramos que resumir la situación actual de la vivienda en nuestra sociedad, lo evidente es que los precios han seguido un ascenso vertiginoso en los últimos años. Sin embargo, esto solo sería señalar las consecuencias. Avanzar en la conquista del derecho a la vivienda nos exige identificar las causas, combatirlas y reforzar un movimiento unitario que impulse un poder político propio, capaz de garantizar la vivienda como un derecho universal, gratuito y de calidad.
El conflicto por el acceso a la vivienda se ha intensificado recientemente. El poder estructural de rentistas y especuladores se ha consolidado con el respaldo legal y político que les ofrecen el mercado y el Estado.
La derecha no ha dudado en lanzar una ofensiva agresiva: desde desgravaciones fiscales y nuevas operaciones urbanísticas hasta el impulso de un nuevo escuadrismo fascista dispuesto a expulsar a la gente de sus hogares. Por su parte, los gobiernos de coalición, conscientes de la creciente tensión, han optado por la concertación social como estrategia política. Esta vía busca mantener el derecho de hacer negocio con la vivienda como un bien de mercado, mientras intentan apaciguar el sufrimiento, la rabia y la toma de conciencia de amplios sectores de la clase trabajadora que están dispuestos a luchar por el derecho a la vivienda. Nuestra apuesta es profundizar este camino.
Convertir el sufrimiento individual por la vivienda en un motor de organización para cada vez más trabajadoras y trabajadores, levantando una fuerza capaz de disputar políticamente, aquí y ahora, el derecho a la vivienda desde una perspectiva ecosocialista. Afrontar a corto plazo el urgente problema de acceso a la vivienda nos obliga a plantear el debate de la distribución y el uso de la vivienda como un recurso y bien social. Tenemos viviendas de sobra para que toda persona tenga un hogar y acabar con la crisis de vivienda.
Por eso es necesaria la expropiación de las viviendas vacías y de uso turístico, incorporándolas al parque público de vivienda. Un parque público bajo control social y gestionado por las usuarias y trabajadoras. Una propuesta que, junto con la rebaja inmediata del 50% en los precios del alquiler, la despenalización de la ocupación y el reconocimiento de las estructuras del movimiento de vivienda como entidades legítimas de vecinas y vecinos para atender necesidades cotidianas como la rehabilitación y los suministros de las viviendas, resulta clave. Estas medidas son fundamentales para enfrentar con seriedad la crisis habitacional, frente a la política del ladrillazo, una apuesta ecocida contra el planeta e inútil para resolver el problema de fondo.
Vincular las condiciones actuales con las propuestas programáticas que pueden hacernos avanzar en la conquista del derecho a la vivienda nos obliga a reflexionar como avanzar en este camino. Experiencias como la confederación del movimiento de vivienda de Catalunya señalan la dirección correcta: avanzar hacia un movimiento unificado, amplio y democrático, que transforme el conflicto por la vivienda en una oportunidad para fortalecer la organización de la clase trabajadora y dotarnos de las herramientas que hacen posible encarar en mejores condiciones una lucha que será larga.
Frente al caos del mercado, la planificación ecosocialista del parque de vivienda y del suelo es la única forma de garantizar un acceso universal. Sin atacar frontalmente el poder económico y político de los rentistas, no hay mejoras posibles. Este 5 de abril, salgamos a las calles en todo el Estado. Expropiación y organización, planificación ecosocialista contra gobiernos y rentistas.
