Alemania prepara sus puertos para una guerra con Rusia - por Joaquín Rábago

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Alemania prepara sus puertos para una guerra con Rusia

Joaquín Rábago

Los puertos alemanes quieren estar preparados para una eventual guerra con Rusia, que, según el ministro de Defensa, Boris Pistorius, podría producirse tan pronto como en 2029.

A partir de ese año, la Rusia de Vladimir Putin estaría en condiciones de atacar a un país de la Alianza Atlántica, según el político socialdemócrata, por lo que hay que acondicionar a tiempo los puertos del país.

Nadie parece preguntarse cómo se atrevería Rusia, que tiene 143, 45 millones de habitantes,  a invadir un continente con más de 744 millones si, según dice la propia OTAN,  ni siquiera es capaz de ocupar toda Ucrania.

Pero da igual, los medios de comunicación han renunciado al pensamiento crítico. Y a los ciudadanos ni siquiera se les consulta. 

El “cambio de época”, expresión acuñada por otro político socialdemócrata, el ex canciller Olaf Scholz, para justificar el rearme de su país, es “más que armamento”, señala en una carta la Asociación Central de Puertos Marítimos de Alemania.

Además de unas fuerzas armadas bien pertrechadas y dispuestas a entrar en combate en cualquier momento, hace faltan “infraestructuras robustas”, afirma la presidenta de esa asociación y firmante de la carta, Angela Titzrath.

BORIS PISTORIUS ANGELA TITZRATH

Los puertos alemanes son importantísims plataformas logísticas para el caso de guerra y al mismo tiempo,  blancos prioritarios del enemigo.

De estallar un conflicto con Rusia, no sólo los utilizará el Ejército alemán, sino que por ellos entrará también el material de guerra de los países aliados.

Su puesta a punto para tal eventualidad cuesta dinero, y la citada asociación lo calcula en 3.000 millones de euros que se sumarán a los 15.000 millones ya presupuestados.

Habrá que preparar las infraestructuras de los “länder” costeros como Hamburgo, Mecklemburgo- Pomerania Occidental, Baja Sajonia y Schleswieg-Holstein para que puedan soportar vehículos muy pesados como carros de combate.

Mientras tanto, el primer ministro de Canadá, país de la OTAN, Mark Carney, visitó esta semana los astilleros de la empresa ThyssenKrupp Marine Systems en Kiel.

Canadá está interesado en sumarse al pedido de doce submarinos para Alemania y Noruega que se construirán en esos astilleros aunque está también en liza el consorcio surcoreano TKMS.

Sólo corren vientos de guerra en el continente sin que a nadie se le ocurra pensar si las mejores garantías de seguridad no sería la firma de nuevos acuerdos de desarme como los que existieron durante la Guerra Fría y evitaron que estallara en Europa un conflicto convencional o incluso nuclear.

Pero hay que meter miedo a los ciudadanos y el espantajo ruso es el más adecuado

JOAQUÍN RÁBAGO