Fonsalía, no pudo ser y no será. Pero en Granadilla se podría aliviar en algo el daño. Pedro Anatael Meneses con César Rodriguez Placeres en RADIO SAN BORONDÓN - por Chema Tante

 

Fonsalía, no pudo ser y no será. Pero en Granadilla se podría aliviar en algo el daño. Pedro Anatael Meneses con César Rodriguez Placeres en RADIO SAN BORONDÓN

Chema Tante

Pedro Anatael Meneses, en entrevista con César Rodríguez Placeres, muestra su satisfacción por esta victoria en la que él, Pedro Anatael Meneses, también tuvo su participación. Un ejemplo de que -como dijera un nefasto personaje, con malvadas motivaciones- cuando "quien puede hacer, hace" desde sus distintas posiciones, se consigue parar las malas mañas de los que solamente miran para sus propios y particulares beneficios, sin preocuparse de lo que interesa y de lo que perjudica a la gente, al pueblo canario. Como se ha detenido Fonsalía, también se podrán detener otras barbaridades.

Y de ahí, Pedro Anatael y César pasan a tratar de una de las más grandes fechorías que se han perpetrado en los últimos tiempos en Canarias. El Puerto de Granadilla, una inversión inútil (salvo para los comisionistas) de más de 500 millones, hasta ahora. Y también consideraron la propuesta del Foro Agustín de Betancourt para aprovechar al menos algo de lo tan desastrosamente invertido

Nunca se hablará lo suficiente de la cantidad de inconvenientes del Puerto de Granadilla. Que no era necesario arrasar una buena parte del litoral en una isla, Tenerife, que ya tiene un puerto en Santa Cruz absolutamente capaz y dotado para manejar el tráfico de mercancías con el exterior y el trasbordo de contenedores. Que construir un puerto en esa zona destrozaría la fauna y la flora, terrestre y marítima, incluyendo un sebadal muy significativo. Que el fuerte régimen local de vientos imposibilitaba las operaciones portuarias y las de estiba y desestiba. Que ninguna gran compañía naviera mostraba el menor interés por el  puerto  de Granadilla, cuando es sabido que estas empresas internacionales se apresuran a apoderarse de todo proyecto de este tipo, cuando se comprueba su factibilidad rentable. Que los codiciosos esfuerzos por contruir otro puerto inutil en Tenerife, perjudicaban notablemente la comercialización del puerto ya existente. Durante años, los responsables de logística de transporte marítimo evitaron al Puerto de Santa Cruz de Tenerife, viendo cómo las propias autoridades insulares, políticas y portuarias manifestaban que "las instalaciones estaban colapsadas". ¿Quién quiere operar en una espacio colapsado?

Entonces, toda la movilización popular, todos los diganósticos técnicos respetables no pudieron detener el incontenible afán de lucro de quienes utilizan el poder como un negocio personal. Y se consumó la desgraciada construcción de un puerto que, desde su puesta en operación, no ha tenido operaciones. 

Sigue recordando Pedro Anatael que el Parlamento de Canarias le invitó a pronunciar una conferencia, sobre temas de transporte, en los que él es especialista. (Especialista distinguido, añado yo). Y que en tal conferencia tuvo la oportunidad de presentar una propuesta del Foro Agustín de Betancourt. Una manera de aprovechar el perjuicio que ya se había producido con el Puerto de Granadilla, utilizándolo para el cabotaje intrainsular que era, precisamente, uno de los beneficios con que se pretendía justificar el Puerto de Fonsalía. Pero el de Granadilla, ya está construido. No face falta cometer otra agresión con otro puerto.

En síntesis, se trataba de derivar por vía marítima el tráfico de mercancías entre el Puerto de Santa Cruz de Tenerife y el sur de la isla, que presiona fuertemente sobre la red de carreteras.  Se utilizarían buques menores, con poca obra viva, a cuyas operaciones no afectaría el viento. Es obvio que el ahorro en combustible, mantenimiento de vías y vehículos, personal y tiempo de manipulación sería colosal. Una manera de que, consumada la fechoría, al menos se pudiera conseguir que esa instalación paralizada ofreciera una rentabilidad integral.

Esa animación del Puerto de Granadilla abriría el camino a otras actividades, como la reparación de barcos, que, ya se ha intentado, pero no puede instalarse en un puerto muerto, sin el imprescindible entorno de talleres auxiliares y suministros, que sí estaría justificado con el tráfico de cabotaje.

Esta propuesta de recuperar en algo la inversión financiera (para el estrago ecológico, lamentablemente ya no hay remedio) tiene, para las autoridades que sufrimos en Canarias un elemento negativo: que no hay manera de comisionar las operaciones, como ocurre con las obras.

 

La entrevista completa de César a Pedro Anatael puede escucharse aquí (en 1:47.40)

https://www.ivoox.com/latrapera-programa-completo-07-05-2025-audios-mp3_rf_146362336_1.html

CÉSAR RODRÍGUEZ PLACERES
PEDRO ANATAEL MENESES
CHEMA TANTE