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jueves, 04 de junio de 2026 08:46h.

Las elecciones fraudulentas de El Salvador - por Gerardo Rodríguez

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* Otros de Gerardo en La casa de mi tía

Las elecciones fraudulentas de El Salvador 

Gerardo Rodríguez

miembro del Secretariado Nacional del STEC-IC

NAYIB BUKELE
NAYIB BUKELE

En febrero de 2024, apenas unos meses antes de las elecciones en Venezuela, también hubo elecciones en El Salvador, aunque estas no tuvieron las repercusiones de todo tipo que tuvieron las elecciones del 28 de julio en Venezuela. Nayib Bukele de “Nuevas Ideas” no podía ser candidato y mucho menos presidente reelecto. Lo prohíbe la Constitución Salvadoreña en 6 de sus artículos: el Presidente no puede presentarse a un segundo mandato consecutivo. Como quiera que Bukele gobernó en el periodo anterior (2019-2024), no podía presentarse legalmente pero, después de destituir a los jueces del Tribunal Supremo de Justicia y poner en su lugar a lacayos afines que violaron la Constitución con una interpretación torticera, manipulada y fraudulenta, logró presentarse a las elecciones... y ganarlas naturalmente. 

ESTADO DE EXCEPCIÓN EN EL SALVADOR
ESTADO DE EXCEPCIÓN EN EL SALVADOR

La noche electoral, bajo el Estado de Excepción que él mismo decretó y que a día de hoy continua vigente, el conteo de los votos, disque sufrió un hackeo que obligó a suspender su publicación con solo el 30% de los votos escrutados. Cuatro días después aún no se sabía a ciencia cierta el resultado electoral, en realidad tampoco se sabe aún, ni como se realizó la custodia de los votos y las actas. Eso no fue obstáculo para que esa misma noche Bukele proclamara su victoria ante sus seguidores en el balcón del Palacio Presidencial, adjudicándose el 85% de los votos emitidos, y además anunciase que había ganado las elecciones a la Asamblea Nacional por una inmensa mayoría, ya que las elecciones legislativas se celebraban ese mismo día, con 56 del total de los 60 escaños ganados cuando en ese momento aún no se había computado ni un solo sufragio sobre las elecciones a la cámara legislativa. 

Las irregularidades e ilegalidades llevaron a la oposición a denunciar el fraude, pero ningún organismo de la Comunidad Internacional se hizo eco de estas comprobables y reiteradas violaciones a la legalidad democrática de El Salvador: ni la ONU, ni la OEA, ni la UE, ni EEUU.

FELIPE BUKELE
FELIPE VI  BUKELE

Con eso y con todo, a su entronización como Presidente asistieron los mismos presidentes y primeros ministros que meses después cuestionaron y rechazaron los resultados de las elecciones en Venezuela por presuntamente los mismos hechos acontecidos en El Salvador. Al lado de Bukele se encontraba el Rey de España, el Presidente de Argentina, de Paraguay, de Costa Rica, de Panamá, de Uruguay, de Perú, etc., presidentes que tan reiteradamente han denunciado el supuesto fraude venezolano. El doble rasero y la hipocresía de la Comunidad Internacional delata la inconsistencia de sus posiciones y los intereses que realmente hay detrás de esos posicionamientos y que tienen más que ver con las riquezas naturales que albergan los países que con los principios de la legalidad interna y del derecho internacional que, entre otras cosas, prohíbe inmiscuirse en los asuntos internos de los Estados constituidos. 

Hoy la oposición al régimen de Bukele se refugia en el extranjero porque tienen orden de detención si entran en el territorio salvadoreño, como es el caso de los expresidentes Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén y el salario medio salvadoreño es de 350$ al mes, lo que hace que la mayor parte de la población de El Salvador viva en condiciones de necesidad. Hoy el único medio opositor y libre se edita desde Costa Rica (periódico digital “El Faro”) puesto que los medios nacionales están vinculados al Presidente y a la camarilla de amigos y familiares que lo rodean. Hoy goza de un poder absoluto: el legislativo y el judicial están a sus órdenes, y el ejecutivo lo ejerce él de manera totalitaria. 

EL FARO

Cabe preguntarse cómo llegó un joven sin estudios, aunque con herencia familiar, a erigirse en la figura dominante de la política salvadoreña, y cómo alcanzó los niveles de popularidad de la que ahora disfruta, porque no hay que negar que Bukele goza de altos niveles de popularidad, lo que no quiere decir que su elección sea legítima, legal y democrática. A mi juicio la respuesta se encuentra en la propia historia de El Salvador, y lo resumiré en tres apartados. 

(1) La violencia como forma de vida en El Salvador. 

El Salvador: armas y violencia como servicios intercambiables - FOREING AFFAIRS

´FRENTE FARABUNDO MARTÍ
FRENTE FARABUNDO MARTÍ

Desde la independencia de España, El Salvador sufrió una serie de dictaduras militares que controlaron a la ciudadanía y la despojaron de casi todos sus derechos fundamentales, a esta situación de pobreza, violencia y analfabetismo se enfrentó la guerrilla izquierdista del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, en los años 80. Doce años de Guerra Civil terminaron con unos acuerdos mediante los cuales la guerrilla se convertía en partido político, el ejército se reducía y se depuraba y pasaban a ser indemnizados todos aquellos guerrilleros que regresaran a la vida civil, sin embargo esta paz no cicatrizó del todo las heridas abiertas por las masacres salvajes de Copapayo o El Mozote, ni desterraron las políticas llevadas a cabo por la oligarquía salvadoreña contra su propio pueblo a través de los gobiernos del ultraconservador partido ARENA y su principal cabecilla y perpetrador de atrocidades desmedidas, el mayor Roberto D’Abuisson. Algunos asesinatos fueron especialmente dolorosos para el pueblo salvadoreño, por ejemplo el de Monseñor Oscar Arnulfo Romero arzobispo de San Salvador y miembro de la Iglesia de los pobres, años después la muerte de los jesuitas españoles en la Universidad Centroamericana (UCA), con su rector Ignacio Ellacuría a la cabeza hizo ya del todo insostenible la situación de los gobiernos ultraderechistas en El Salvador. 

ASESINATO DE JESUITAS EN EL SALVADOR 1989
ASESINATO DE JESUITAS EN EL SALVADOR 1989

Después de la Guerra Civil, los jóvenes que habían escapado a Estados Unidos y habían adquirido la cultura de las pandillas en los suburbios de los Ángeles fundamentalmente fueron deportados ya con delitos de sangre a El Salvador y allí desarrollaron aún más esa cultura de la violencia que durante muchísimos años extorsionó a la ciudadanía con periodos de guerra entre las dos bandas fundamentales, la mara Salvatrucha y la Barrio 18. Esta extorsión de bandas criminales hizo del salvador un país secuestrado por el crimen organizado. 

 

EL SALVADOR

(2) La frustración con los gobiernos del Frente Farabundo Martí

Por fin en el año 2009 llegó al poder la izquierda que representaba el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, su gobierno se extendió en dos legislaturas, los cinco años en que gobernó Mauricio Fúnez y los cinco años en que fue presidente Salvador Sánchez Cerén. No hay que ocultar que hubo reformas y que hubo cambios hacia una mejora de las condiciones sociales de la población salvadoreña, pero tampoco hay que ocultar que no hubo cambios lo suficientemente profundos en la redistribución de la riqueza y en la estructura económica del país, sobretodo en la propiedad de la tierra en un país eminentemente agrario. La frustración de la esperanza del pueblo salvadoreño se reflejó en las elecciones de 2019 cuando el Frente pasó de tener un 51% del voto electoral a alcanzar un escuálido 14% en una caída de difícil comparación con otros gobiernos digamos de la región. Ya en 2024 el Frente obtuvo solamente el 6% y no consiguió ningún tipo de representación parlamentaria en la Asamblea Nacional e igualmente quedó excluido de las principales alcaldías del país. Una de las causas fundamentales de este desastre es que gobernó aquella facción del frente menos preparada, menos lúcida y menos inteligente, gobernó la facción militar que había hecho la guerra contra el ejército y los escuadrones de la muerte, pero no los hombres y mujeres más preparados y más capaces. 

(3) El manejo del marketing y la imagen

BUKELE
BUKELE

Bukele es un verdadero mago de la imagen y del marketing, en realidad son las dos cuestiones que lo han convertido en un referente no solo de El Salvador sino de toda la región. Ha oficializado el Bitcoin como moneda de curso legal en El Salvador conjuntamente con el Dólar, pero nadie en El Salvador usa el Bitcoin y todo el mundo vive al margen de esta realidad virtual de la que Bukele se rodea. Ha prometido crear la ciudad Bitcoin y hacer de El Salvador el centro del universo de este tipo de monedas, y ha gastado 450 millones de dólares del erario público en fomentar un producto de los que los salvadoreños quedan absolutamente al margen, pero sin embargo le ha dado una imagen de modernidad y de vanguardia que tiene su impacto fundamentalmente en el extranjero y en determinados foros de especuladores en criptomonedas. Nada hay real, todo es virtual, pero hoy la virtualidad y la realidad se confunden de tal manera que en muchas ocasiones prevalece la primera que sustituye a la segunda sin ninguna consecuencia negativa para quien lo hace. 

HORACIO CASTELLANOS MOYA
HORACIO CASTELLANOS MOYA

Hace años, Horacio Castellanos Moya escribió un libro que causó un enorme impacto en la población salvadoreña. El autor tuvo que marcharse al exilio y no regresó durante mucho tiempo a su país, y el libro fue demonizado, no solo por las autoridades sino por toda la ciudadanía. “El asco” es un alegato contra la vida cotidiana en El Salvador, contra sus instituciones, contra sus tradiciones, contra sus rutinas y sus costumbres, no se salvan ni las pupusas. Sin embargo, un amigo del autor que también adjuró del libro en su momento, me comentó no hace mucho algo que ya es un lugar común entre los ciudadanos de El Salvador: “Horacio tenía razón”. Hoy El Salvador no es el país que se refleja en “El Asco”, no produce asco pero dista mucho de ser un país normal  con una ciudadanía que se rebele contra las arbitrariedades del poder y que tenga una conciencia democrática desarrollada. También es cierto que es una población cansada de violencia y que está viviendo, hasta cierto punto un desahogo aunque la seguridad proporcionada no sea la que realmente le corresponde a un país donde reine la justicia social y consecuentemente la paz con justicia. Los problemas sociales, que son el caldo de cultivo de las maras persisten en el país, con lo que esto solo es un paréntesis en una historia muy violenta. 

Gerardo Rodríguez

gerardo rodríguez
MANCHETA S 24