23f: Afortunadamente, fue una chapuza. Santiago Carrillo y aquel 23f - por Antonio Aguado
Antonio Aguado, coherente veterano socialista, exmilitante del PSOE, señala un nuevo aniversario del 23f con esta fusión actualizada de dos artículos suyos, de 2022 y 2023.
23f: Afortunadamente, fue una chapuza. Santiago Carrillo y aquel 23f
Antonio Aguado
coherente veterano socialista, exmilitante del PSOE *
La situación de la época era propicia para los golpistas ultraconservadores, con una banda terrorista ETA que sembraba violencia, drama y desolación. Anteriormente ya les había afectado quedándoles reminiscencias de la legalización del Partido Comunista el 9 de abril de 1977.

ETA, años 80
Todo esto propiciaba que antes del 23f de 1981 se produjeran “ruidos de sables”, varias asonadas o conatos de intentos de golpes de estado, siendo el que mayor consistencia alcanzó la llamada como “operación Galaxia”, cafetería con esa denominación de la calle Isaac Peral en Madrid. Allí se gestó un golpe de estado protagonizado por el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero Molina y el capitán de la Policía Armada Ricardo Sáenz de YnestrillaS junto con más militares, aunque ambos trataron de demostrar que lo que se produjo fue sólo una “conversación teórica”. Fueron juzgados y condenados el primero a 7 meses de presidio y el segundo a 6 meses y un día. Esas sentencias tan cortas, fue el preludio para que 3 años después, ya si se produjera el golpe de estado en toda regla.

OPERACIÓN GALAXIA, GOLPISTAS YNESTRILLAS Y TEJERO
Puesto en escena con el 23f, se ha podido comprobar la gran chapuza que cometieron, debido a las improvisaciones y sobre todo falta de coordinación, entre el brazo ejecutor el mencionado teniente coronel Antonio Tejero Molina y el general Alfonso Armada, que jugó un papel un tanto en la sombra, pero ya cuando el Congreso de los Diputados estaba tomado y a expensas de los golpistas, se postuló con el argumento de tener el respaldo del rey para hacer un “gobierno de amplia coalición”, con él presidiéndolo y donde estaría representado lo más importante del arco parlamentario, incluidos los socialistas: Felipe González, Gregorio Peces Barba, Javier Solana y Enrique Múgica Herzog. Los comunistas Jordi Solé Tura y Ramón Tamames, así como dos generales e igual número de independientes.
Esto no lo esperaba Tejero e impidió que el general Armada dirigiera la palabra a los diputados, pues él tenía previsto la configuración de un gobierno a través de una Junta Militar y presidido por el general Jaime Milans del Bosch, que sin dudarlo sacó los carros de combate a las calles de Valencia e impuso el estado de sitio. Lo cierto es que esas disfuncionalidades y discrepancias, afortunadamente hicieron fracasar un golpe de estado que, hubiera sido de incalculables consecuencias, empezando por las que podrían haber soportado los propios diputados totalmente indefensos.
Fue muy preocupante, la respuesta inmediata de la ultraderecha rodeando el Congreso, gritando y vociferando sus consignas y cantos fascistas. Me encontraba en la zona de invitados y estuve retenido dentro hasta las 10,20 de la noche, cuando pude salir y esto fue para mi lo que, mas desagradablemente me impactó y preocupó, e igualmente, la pasividad y falta de reacción del pueblo madrileño a favor de la democracia y libertad, angustiado y con mucho pánico. Se podía percibir viendo las calles vacías, sin ningún tipo de transporte y desplazando las personas un poco las cortinas de sus viviendas para captar lo que estaba ocurriendo fuera.

23f
En la misma línea, pero aparte de chapuza, se podría considerar llegó incluso al esperpento, fue la toma del Capitolio en Estados Unidos, protagonizado por seguidores de Donald Trump e instigados por éste, el 6 de enero de 2021. El resultado fue de cuatro personas muertas, pero posiblemente se hubiera producido muchos más fallecidos, en caso de que, a favor de Donald Trump, hubiera intervenido como en un principio se pensaba la Guardia Federal. Entonces, podría haberse originado un golpe de estado en toda regla y con repercusiones muy negativas.

ASALTO AL CAPITOLIO
Años después, vemos como en este 2025 Trump ha indultado a los golpistas del Capitolio...
No se entiende este tipo de impaciencia en la ultraderecha de países occidentales y es que, como se está comprobando, no les hace falta llegar a esos extremos violentos, pues exponencialmente ha subido su implantación en muchos países, en algunos hasta conseguir ostentar el gobierno, como en Polonia, Hungría, Italia. Croacia, Eslovaquia, Países Bajos... Aparte de que en otros muchos, aún estando en la oposición, sus incrementos electorales han venido siendo muy considerables, como estamos viendo en Alemania.
En cuanto a Estados Unidos, el entorno del actual presidente Trump hace claros guiños a la idología nazi, Musk, su patrocinador y Banon, su ideólogo de cabecera, no se esconden para saludar a la romana:
El 23-F y Santiago Carrillo
Por circunstancias personales me encontraba yo en Madrid el 23-F y mediante una invitación que me consiguió Jerónimo Saavedra, asistí a la que iba a ser sesión de investidura como presidente del gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo.
Cuando estaba a punto de marcharme ya que la sesión se estaba haciendo rutinaria con los votos emitidos por los diputados, irrumpió pistola en mano, el teniente coronel de la guardia civil Antonio Tejero Molina, que exigió mediante la celebre frase: “quietos todo el mundo”, que nadie se moviera.

Me encontraba de pie en la parte delantera agarrado a la barandilla que rodea el hemiciclo de invitados y apoyado en una columna situada detrás de mi. Al principio me quedé petrificado, no dando crédito a lo estaba viendo. A mi lado se encontraba el presidente del Senado Cecilio Valverde, que tirando de mi, hizo que reaccionara situándome en el pasillo junto con los demás invitados. Antes, había echado una mirada a la zona donde estaban situados los diputados y vi que todos se habían echado al suelo detrás de los asientos, salvo Adolfo Suárez, el general Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo, que muy dignamente permanecieron sentados.

Pude salir a las 10.20 de la noche y comprobé con preocupación, que alrededor del Congreso se estaban manifestando miles de fascistas, con sus insignias y banderas. No había ningún demócrata defendiendo la libertad, tampoco como comprobé caminando (el metro estaba cerrado y no circulaba las guaguas) por las calles vacías. Se escuchaba el silencio del miedo, que en las viviendas se hacia patente con su oscuridad y las miradas temerosas hacia el exterior de sus vecinos.
Ese drama que vivimos, el comportamiento de los fascistas y la nula reacción del Pueblo Español, hizo que mis análisis sobre la Transición (yo estaba por la ruptura), se amoldara a la realidad: el Pueblo Español no se encontraba preparado para enfrentarse a esa situación y estaba a merced de los poderes facticos, sobre todo del ejercito y como en éste caso, de la guardia civil.
Por eso no comprendo a los “comunistas de salón”, ni comparto sus reproches a Santiago Carrillo, cuando con su capacidad y experiencia y adelantándose a los acontecimientos, no le quedó más remedio que apoyar la Transición.
Tuve la suerte de contar con la amistad de Santiago Carrillo y disfrutar de sus largas, amenas e instructivas conversaciones, mientras le enseñaba junto a su esposa y compañera Carmen, la isla durante varios días en noviembre de 2006, cuando vino invitado por la Fundación Juan Negrín a los actos por el 50 aniversario de su fallecimiento (12 de noviembre de 1956).
Le visité por dos veces en su casa de Madrid. En la última (10 de septiembre de 2011), me acompañó el malogrado compañero Manuel Suárez, socialista ejemplar, integro y coherente. Su domicilio en un piso 11 y con un solo y viejo ascensor, era pequeño y muy modesto. Me sorprendió que de todas las fotos que mostraba en el salón, no tenía ninguna de los tantos dirigentes con los que se había relacionado, las pocas que estaban enmarcadas eran de su familia y una que le hice junto con Carmen en el Mirador de Fataga. Si tenía muchas, pequeñas e igualmente sin enmarcar, de grupos de sus antiguos camaradas, de quienes se acordaba como pudimos comprobar el entrañable Manolo y yo de todos sus nombres y de los motivos del compañerismo compartido.
Santiago Carrillo no se había estancado en el pasado, más bien al contrario, evolucionó y se adaptó a los nuevos tiempos, hasta el punto que se hizo acreedor de la confianza del Movimiento 15-M. Una delegación le había visitado la semana anterior y después del intercambio de ideas e información, le solicitaron poderle mencionar como uno de sus principales referentes, a lo que él gustosamente accedió.
En sus artículos, entrevistas y tertulias radiofónicas, apoyó al Zapatero de la primera legislatura, que tantas esperanzas e ilusiones había despertado y en gran medida cumplido como desde el comienzo, con la retirada de las tropas que había enviado el gobierno de Aznar a la ilegal e injusta Guerra de Iraq.
Cuando en alguna recepción coincidían, Zapatero de los primeros en saludar era a Carmen y a él. Señalando al teléfono nos dijo, que Zapatero en la primera legislatura le llamaba con frecuencia para agradecerle sus intervenciones a favor del gobierno, pero que eso se cortó en la segunda debido a las criticas que le formulaba. Consideraba que Zapatero tenía que haber informado y sometido a consideración del Pueblo Español mediante referéndum, la situación que se estaba viviendo con las presiones de la Troika y los Mercados, exigiendo recortes y sacrificios y si estábamos dispuestos a soportarlo. Si era así, esa seria la causa y el momento para dimitir, sin que fuera él y sobre todo el PSOE, quienes tuvieran que sufrir las consecuencias. Eso es lo que desde entonces ha venido sucediendo, con la llegada del Partido popular al gobierno.
Santiago Carrillo tenía una memoria increible, se acordaba de las personas, fechas, actos, etc. Las conferencias que impartía eran muy interesantes e Instructivas y a diferencia de otros mediocres conferenciantes que cobran suculentos honorarios, las suyas eran gratuitas.
Vivía de forma modesta y austera y dando ejemplo no como otros, hasta su fallecimiento el 18 de septiembre de 2012, mantuvo sus principios y convicciones.
Edición de Chema Tante