Arte, música y politicos contra el trumpfascismo - por Emilio Díaz Miranda
Arte, música y politicos contra el trumpfascismo
Emilio Díaz Miranda
No soy capaz de asegurar el momento ni fecha exacta en que gran parte del mundo del arte y de la musica se enfrentaron al facho-republicano Donald Trump. Pero recuerdo que ya antes del pasado 2025 Adele fue una de las primeras figuras internacionales que exigió al equipo de Trump que dejara de reproducir Rolling in the Deep en sus actos de campaña.
El equipo de la artista británica no autorizó el uso de su obra con fines partidistas. Lo mismo ocurriría con Sabrina Carpenter.
La cerdita Miss Piggy, Sabrina Carpenter y un cerdo rubio
El magnate tecnológico norteamericano Musk que no es santo de la devoción del Partido de los demócratas y que tenía una estrecha alianza con el presidente Donald Trump, ha terminado esa amistad con una escandalosa ruptura y un enfrentamiento público con insultos y amenazas mutuas. El choque comenzó un martes, cuando el millonario Musk calificó de abominación repugnante la nueva ley fiscal de Trump.
El presidente y su ex asesor y dueño de Tesla, Elon Musk, parecían ser uña y carne. Pero el mismo Musk que había invertido millones en la elección de Trump amenazó con retirar su capital de partes claves de nuevas tecnologías.
Por su parte el Presidente Trump amenazó a Musk con romper los contratos del Gobierno con sus empresas. Hubo más intercambio de insultos y Musk lanzó una nueva acusación diciendo: “Trump está en los archivos de Epstein. Esa es la verdadera razón por la que no se han hecho públicos”.
MÚSICOS Y UN JUEZ CONTRA EL TRUMPISMO
Los famosos Adele, Beyoncé, Celine Dion, Neil Young, Prince, The Rolling Stones, Rihanna y Queen tienen algo más en común además de la música: todos han protestado en su momento contra que Trump, ya como expresidente y luego como nuevo candidato, usase sus músicas.
En la actualidad la controversia que ha estallado en las últimas horas alrededor de Sabrina Carpenter ha reavivado un debate que parecía ya enquistado en la política estadounidense: el uso de canciones sin permiso por parte de Donald Trump y su equipo. En apenas dos días, la artista Sabrina ha pasado de enterarse del uso (y abuso) no autorizado de Juno en un video institucional que mostraba detenciones del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas). La artista tachó la pieza de "repugnante" y denunció que su música se utilizara como propaganda para políticas que considera deshumanizantes y racistas.
El economista Richard Wolff analiza uno de los momentos más incómodos para Donald Trump cuando un juez rechaza de forma contundente su último intento legal, dejándolo expuesto con el culo al aire ante la opinión pública. Lo que parecía una maniobra estratégica termina convirtiéndose en un revés que refuerza la debilidad Trumposa en los tribunales. En un video Richard Wolf explica qué buscaba Trump con este movimiento, por qué el juez lo desmantela punto por punto y cómo esta decisión tiene consecuencias legales y políticas más amplias. Wolff pone el foco en el contexto judicial, el desgaste institucional y el impacto que este fallo genera en la narrativa pública alrededor del todavía no-expresidente.
Otro caso: Y por si fuera poco un juez federal paralizó de forma inmediata el polémico Proyecto de Trump de destruir partes históricas de la Casa Blanca con un proyecto de 400 millones de dólares conocido ya como el “salón de baile del infierno”, dejando a Donald Trump completamente contra las cuerdas. La orden judicial cayó como una bomba: la construcción quedó detenida en seco tras descubrirse que los fondos privados prometidos simplemente nunca existieron. El proyecto, situado en una zona altamente sensible de la Casa Blanca, pasó de ser un símbolo de poder a convertirse en un escándalo monumental.
Melania y el corrupto millonario Epstein ya fallecido
Melania Trump no tiene buenas noticias y no está en sus días de suerte. La presidencial dama de Estados Unidos estrenó hace apenas unos días su esperado documental y, pese a la abundante cantidad del presupuesto invertido (más de 75 millones de dólares), el proyecto no está teniendo el público esperado en taquilla. A la falta de éxito actual en la gran pantalla hay que sumar lo que parece una racha de mala suerte ya que ahora se ha hecho pública una foto de Brett Ratner, el director del citado documental de Melania, con el pedófilo Epstein y unas jovenes. La publicación de nuevos archivos desclasificados del caso Epstein no solo muestran fotos que vinculan a Donald Trump sino que con las comprometidas fotos del director Brett Ratner se extiende la sombra de lo prohibido sobre la propia Melania.
El pasado de Melania sale a la luz en tribunales por el caso Epstein: “Ella estuvo allí”. Una serie de E-mails de Epstein dejaron a Melania en silencio total.
El panorama institucional de los Estados Unidos puede cambiar para siempre. En una decisión sin precedentes que nadie pudo anticipar, dieciocho senadores republicanos han roto filas oficialmente con la disciplina con el republicano Presidente Trump para unirse a los demócratas en el proceso que puede llegar a un intento de destitución contra Donald Trump. No estamos ante un simple conflicto político; se trata de una rebelión bipartidista histórica que marca la primera vez que un presidente enfrenta una deserción de tal magnitud dentro de su propia formación. ¿A qué se debe tal violento giro radical? La explicación está en una explosiva sesión informativa de inteligencia clasificada que ha generado una onda de choque en el Capitolio. Las nuevas acusaciones afirman que Trump presuntamente negoció secretos de seguridad nacional a cambio de acuerdos comerciales privados valorados en dos mil trescientos millones de dólares. Los artículos del juicio político son contundentes: traición al juramento del cargo presidencial y obstrucción de la supervisión del Congreso. En tal análisis, se desglosan las pruebas irrefutables que incluyen interceptaciones de comunicaciones y los once flujos financieros identificados por el Departamento del Tesoro. El sistema politico de balance de pesos y contrapesos se enfrenta a la prueba que puede ser la más grave y severa en más de cincuenta años.
Premios musicales y política
La entrega de los premios musicales, que tuvo lugar en domingo en Los Ángeles, hizo de altavoz para las estrellas de la música. No por melodías famosas sino para criticar fuertemente las redadas trumpianas contra la inmigración ilegal, semilegal y legal. El presidente estadounidense cuestionó el evento y amenazó con emprender acciones legales contra el presentador de los premios Grammy, Trevor Noah, quien le mencionó en relación al delincuente sexual Jeffrey Epstein.
"Antes de dar gracias a Dios, voy a decir 'Fuera ICE'", dijo el artista de 31 años.
"No somos salvajes, no somos animales, no somos extraterrestres. Somos humanos y somos estadounidenses", expresó el cantante tras recibir el premio Grammy al mejor álbum de música urbana.
La artista estadounidense, quien conquistó el Grammy a la canción del año con su "Wildflower", dijo sentirse orgullosa, pero utilizó su tiempo en el palco para abordar el tema migratorio.
"Agradecida como estoy, honestamente no siento que necesito decir otra cosa que nadie es ilegal en una tierra robada", aseguró la mujer de 24 años, que llevaba el pin de "Fuera ICE".
Trump, enfurecido con derecho al pataleo
Por su parte, el presidente Donald Trump cuestionó la velada musical y, en particular, amenazó con emprender acciones legales contra el presentador de la 68ª edición de los premios, Trevor Noah, por un comentario sobre la supuesta relación del mandatario y el ya fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Tras felicitar a la cantante Billie Eilish por ganar el Grammy a la Canción del Año por su tema "Wildflower", Noah mencionó a Trump y a Epstein.
"Es un Grammy que todo artista quiere (...) casi tanto como Trump quiere Groenlandia", bromeó, en referencia a las amenazas del presidente de apoderarse del territorio autónomo danés en el Ártico.
El presentador añadió que la obsesión de Trump con Groenlandia "tiene sentido porque, desde que Epstein ya no está, necesita una nueva isla para pasar el rato con Bill Clinton".
Enfurecido, Trump recurrió a su plataforma Truth Social para decir que los "Premios Grammy son lo PEOR y prácticamente imposibles de ver".
"No puedo hablar por Bill, pero nunca he estado en la isla de Epstein ni en ningún lugar cercano, y hasta la declaración falsa y difamatoria de esta noche, nunca se me había acusado de estar allí, ni siquiera por los medios de noticias falsas", afirmó el enfurecido Trump.
Con su gramófono aún en las manos, Bad Bunny, el artista puertorriqueño inició su discurso una frase contundente: “Before I say thanks to God, I’m going to say, ICE out” (Antes de agradecer a Dios, voy a decir: fuera ICE), en referencia al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), agencia federal responsable de implementar las políticas migratorias más duras del país.
Bad Bunny continuó su mensaje con palabras que quedaron grabadas en la ceremonia: “No somos salvajes, no somos animales, no somos extraterrestres. Somos humanos y somos estadounidenses también”. Ese pasaje fue recibido con ovación de pie por parte de la audiencia, y se convirtió en uno de los momentos memorables de la noche.
El mensaje no solo contra las políticas migratorias agresivas, sino que reivindicó la dignidad de las comunidades migrantes y latinas en EU, que han sido objeto de críticas malévolas, redadas y detenciones, especialmente en un contexto político polarizado y tras recientes disparos mortales de policías contra civiles pacíficos.
En un momento en el que muchos analistas destacaban el clima de tensión social en Estados Unidos, Bad Bunny explicó que responder con odio solo fortalece más odio, y exhortó a construir un camino distinto: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”. Con esa declaración planteó que la lucha por justicia y respeto debe partir de la compasión y la empatía hacia los demás.
El artista también señaló que, aunque sea complicado resistir el odio en tiempos polarizados, el enfoque debe mantenerse en unidad y amor por la comunidad y la familia, un mensaje que se interpreta como invitación a repensar el discurso público en torno a los migrantes y las duras políticas que los afectan.
Además, varios artistas presentes en la ceremonia también alzaron la voz sobre temas similares. Billie Eilish llevó en su atuendo un pin con la frase “ICE Out” y pronunció mensajes en favor de la migración justa durante su aceptación del premio, lo que convirtió a la noche de los Grammy en un espacio donde la música y el activismo por un mundo más justo se entrelazaron ante millones de espectadores.