Cómo poner en vilo al mundo y de paso, enriquecerse más - por Joaquín Rábago
Cómo poner en vilo al mundo y de paso, enriquecerse más
Joaquín Rábago
Uno se imagina al tirano de Washington elucubrando día y noche en el famoso Salón Oval de la Casa Blanca sobre cómo puede poner en vilo al mundo y de paso, enriquecerse.
Hace tiempo que debería haber entrado en el histórico edificio un equipo de loqueros para ponerle a Donald Trump una camisa de fuerza y llevárselo al manicomio más próximo antes de que pudiera provocar más incendios en el planeta.
¿Cómo es posible que un personaje tan ignorante, esperpéntico y desequilibrado haya llegado a la presidencia del país más poderoso del planeta y tenga al alcance de la mano el botón nuclear?
Un personaje también tan rencoroso, incapaz de reconocer una sola vez que se ha equivocado y dispuesto siempre a culpar a los demás, aunque sean sus aliados, de sus acciones criminales y sus fatídicos errores.
El último de esos disparates que ese maestro de la mixtificación anota en su particular red social y a los que el mundo se siente obligado a prestar continua atención es una nueva amenaza y no ya solo a Irán, sino a cualquier otra nación.
La de utilizar, esto es, su marina de guerra para buscar e interceptar no sólo a los buques que han aceptado pagar un peaje a Teherán por utilizar el estrecho de Ormuz, sino para impedir a partir de ahora el pasaje de cualquier buque y en cualquiera de las dos direcciones por esas aguas minadas.
Es decir que Trump ha decidido responder al bloqueo parcial impuesto por Teherán, que dejaba pasar sólo a los buques de naciones no hostiles, y que en un principio aquél animó a sus aliados sin éxito a romper, con un nuevo bloqueo, pero que esta vez pretende que sea total.
¿Significa eso que la armada de EEUU cerrará el paso a cualquier navío indio, chino, ruso, surcoreano, español, griego o francés que intente entrar en esas aguas o salir de ellas?
¿Qué dirán ahora los gobiernos de esa cuarentena de naciones que, convocadas por el servil premier británico, Keir Starmer, se habían declarado dispuestas a ayudar a desbloquear el estrecho si es ahora precisamente Washington quien lo bloquea?
El único que se muestra feliz por el fracaso de las negociaciones en Islamabad entre EEUU e Irán es Israel, que decidió desde el primer momento sabotear el acuerdo de alto el fuego provisional con bombardeos cada vez más salvajes y letales sobre el vecino Líbano.
La falta de acuerdo en la capital paquistaní demuestra, según funcionarios israelíes, que Donald Trump está dispuesto no sólo a eliminar del territorio iraní todas las existencias de uranio enriquecido para que Teherán no pueda construir la bomba atómica, sino que tampoco acepta, como le insistió Benjamín Netanyahu, que se incluya al Líbano en la tregua de dos semanas en principio acordada con Irán.
La última bravata de Trump en su red social : “Pronostico que Irán volverá (a la mesa de negociaciones) y NOS DARÁ TODO LO QUE QUERAMOS. Y yo les digo a los míos: lo quiero todo. No el 90 por ciento, no el 95 por ciento, tendrán que dárnoslo todo”.
Y en otro mensaje, el tirano acusa a Teherán precisamente de lo que él mismo no para de hacer, es decir, de chantaje: “Es un chantaje de nivel mundial, y los dirigentes de otros países, especialmente Estados Unidos, nunca se dejarán chantajear”.
Y termina así: “No permitiremos a Irán que se beneficie de ese chantaje ilegal. Quieren dinero y, lo más importante, quieren el arma nuclear (…) En el momento apropiado, nuestras Fuerzas Armadas acabarán con lo poco que quede de Irán”. ¡Sin comentarios!