Der Spiegel, una revista al servicio del militarismo alemán - por Joaquín Rábago
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Der Spiegel, una revista al servicio del militarismo alemán
Joaquín Rábago
El semanario Der Spiegel, órgano atlantista desde su fundación en enero de 1947 con autorización del gobierno militar británico en la Alemania ocupada, está últimamente al servicio del nuevo militarismo alemán.
La revista creada por el periodista Rudolf Augstein, sin duda la más influyente del país, acompañó en términos siempre aprobatorios la transformación de Los Verdes del partido ecopacifista que fue en un principio en el belicista y rusófobo que es hoy.
Y conjuntamente con el semanario liberal Die Zeit y la casi totalidad de la prensa diaria del país, llevó a cabo una sucia campaña en contra de la alianza Sahra Wagenknecht, a cuya creadora acusó de “putinista” por propugnar la diplomacia y las negociaciones con Moscú.
Campaña mediática que contribuyó en buena medida a que Wagenknecht, esposa del ex líder socialdemócrata Oskar Lafontaine, se quedara, aunque por poco, fuera del Parlamento en las últimas elecciones federales cuando durante semanas los sondeos habían pronosticado lo contrario.
En uno de sus últimos números, Der Spiegel publicó un editorial contra el manifiesto pacifista de un importante sector de los socialdemócratas alemanes que pone en cuestión la actual política de rearme frente a Rusia propugnada por el Gobierno de coalición del que forma parte ese partido y que preside el cristianodemócrata Friedrich Merz.
El editorial, titulado “El manifiesto de los incorregibles” acusa a los firmantes del escrito, entre los que están el hasta hace poco jefe del grupo parlamentario Rolf Mützenich, el ex copresidente del partido Norbert Walter-Jordans y el ex ministro de Finanzas Hans Eichel, de haber perdido totalmente el sentido de la realidad.
Y para el semanario, la realidad es que la Rusia de Vladimir Putin es una potencia imperialista agresiva, que no se parará en Ucrania, sino que, una vez ocupado ese país, si se le deja, proseguirá su marcha hacia Occidente en la dirección opuesta a la que siguió en su día Adolf Hitler.
Sin mencionar el irresponsable ataque ucraniano a la tríada estratégica nuclear rusa, Der Spiegel acusa a Putin de no haber aceptado la oferta de negociaciones con Kiev en Estambul y de llevar a cabo una campaña de “desinformación” y “desestabilización de las infraestructuras digitales” en toda Europa.
El semanario reconoce que la mezcla de “aspiraciones pacifistas y negación de la realidad” que impregna el manifiesto puede despertar simpatías en la gente, lo que constituye un peligro para los planes de rearme del Gobierno de coalición de Berlín.
Los importantes avances electorales tanto de la ultraderechista Alternativa para Alemania como de la Alianza Sahra Wagenknecht muestran, escribe Der Spiegel, que muchos ciudadanos creen hoy que sólo la aproximación a Rusia pondrá fin a la guerra en Ucrania y evitará un conflicto militar directo con Moscú.
Pero argumenta la revista, Putin “no reconoce las fronteras europeas, quiere devolver a Rusia a su pasada grandeza soviética y su ataque a Ucrania prueba que va en serio”. No se hable más.