El rostro cada vez más antipático de Alemania - por Joaquín Rábago
El rostro cada vez más antipático de Alemania - por Joaquín Rábago
Con el gobierno de coalición que preside el cristianodemócrata Friedrich Merz, el rostro que presenta al exterior Alemania resulta si cabe - y lamento decirlo- más antipático.
A su manifiesta rusofobia -¿agradecerá alguna vez Alemania a los rusos y demás ciudadanos soviéticos su enorme sacrificio (27 millones de muertos) en la lucha contra el régimen de Hitler?- se suma su acérrima defensa del Estado sionista.
El Gobierno de coalición de cristianodemócratas y socialdemócratas volvió a demostrarlo en la cumbre de la Unión Europea celebrada esta semana, la primera a la que asistía el canciller Merz.
En Bruselas, tanto Alemania como significativamente también Austria se opusieron a la propuesta de España y otros gobiernos europeos de suspensión inmediata del acuerdo de asociación con Israel y al embargo a la venta de armas a ese país.
Alemania cree equivocadamente expiar el holocausto del régimen nazi contra el pueblo judío apoyando eternamente a Israel, responsable a su vez de un nuevo genocidio: el que lleva impunemente a cabo en Gaza y Cisjordania contra el pueblo palestino.
La actitud frente al Estado sionista divide incluso al partido La Izquierda, que el pasado fin de semana participó por primera vez con altavoces y banderas en una manifestación en Berlín contra el genocidio y que votó en el Parlamento federal a favor de que se permita el acceso de la ayuda humanitaria a los gazatíes.
Sin embargo, tres días antes, ese mismo partido había rechazado en un Parlamento regional, el de Sajonia, una propuesta de la Alianza Sahra Wagenknecht a favor de que Alemania suspenda la exportación de armas al Estado genocida.
Y ello pese a que, según indican recientes sondeos y no obstante la machacona propaganda mediática pro israelí, un 73 por ciento de los ciudadanos alemanes se opone a ese tipo de exportaciones a Israel.
Con su política zigzagueante, comenta el diario Junge Welt, ese partido se aleja cada vez más de las fuerzas progresistas que en Europa y el resto del mundo se solidarizan con el pueblo palestino.
El Gobierno alemán anunció además esta semana que suspenderá su ayuda financiera a las organizaciones civiles que se dedican a salvar vidas en el Mediterráneo.
Tanto la CDU como el partido hermano bávaro, la CSU, acusan a esas organizaciones humanitarias de colaborar con los traficantes de seres humanos, lo que, según el citado diario, es simple difamación.