Buscar
jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

Difícilmente va Trump a abandonar Europa, quiere sobre todo chantajear - por Joaquín Rábago

FR JR

Difícilmente va Trump a abandonar Europa, quiere sobre todo chantajear

Joaquín Rábago

 

Difícilmente va EEUU a abandonar sus bases en Europa

Por más que  Donald Trump amenace con abandonar a los europeos a su suerte, difícilmente va Estados Unidos a renunciar a las bases militares que tiene en este continente.

El simple  amago del republicano ha provocado pánico en los gobiernos europeos, acostumbrados, sobre todo con los demócratas en la Casa Blanca,  a seguir el dictado de Washington en materia de defensa.

Pero bases como las que tiene EEUU en Alemania, Italia, España, Reino Unido, Polonia, Rumanía y otros países, le son indispensables para sus intereses estratégicos en todo el mundo. 

El brutal negociador que es Trump quiere sobre todo que los gobiernos europeos gasten el doble que hasta ahora en defensa y compren sobre todo armamento a las grandes empresas norteamericanas para contribuir a  equilibrar la balanza comercial.

Se quejan los estadounidenses de que,  gracias al escudo militar de Washington, Europa ha podido ahorrar en defensa y dedicar ese dinero a financiar un Estado del bienestar  que allí todos nos envidian.

La superpotencia podría también ahorrarse miles de millones de dólares si cerrase los cientos de bases  militares que tiene en todo el mundo para la defensa de sus intereses económicos y comerciales.

 No lo ha hecho hasta ahora. Trump ha insinuado esa posibilidad, pero está claro que no va a repatriar a los alrededor de 170.000 militares que tiene en el extranjero, a lo que hay que sumar el resto del personal a su servicio hasta un total de más de 228.000.

Repatriará todo lo más sólo a una parte. Por lo que  respecta a Europa, lo que aquél pretende sobre todo es que los aliados se ocupen en adelante de su propia seguridad y le dejen más libre para hacer frente al desafío chino.

Trump busca evitar al mismo tiempo que Rusia, gran potencia nuclear con enormes recursos naturales, termine echándose en brazos de un país con un formidable aparato industrial como es en este momento China.

Mientras tanto, los gobiernos europeos, debilitados por la ayuda militar a Ucrania y por su renuncia al gas barato ruso para castigar a Moscú por su invasión de Ucrania, no parecen ver otra salida que la producción bélica: tanques en lugar de mantequilla.

La Comisión que preside la alemana Ursula von der Leyen y los gobiernos de la UE parecen haber llegado a la conclusión de que la producción bélica con el pretexto de la “amenaza rusa” es en este momento de crisis lo más rentable desde un punto de vista económico.

Pero se trata de una espiral autodestructiva- algunos como el sociólogo y demógrafo francés Emmanuel Todd hablan ya del “suicidio de Europa”- que compromete no sólo al Estado de bienestar sino a la propia democracia.

Ursula von der Leyen habla mientras tanto de convertir a Ucrania en un “puercoespín de acero” frente a Rusia mientras fantasea con una Europa capaz de sustituir a EEUU en la defensa del país invadido.

Para ello, hay que “manufacturar el consenso”, que diría Noam Chomsky: es decir,  convencer a los ciudadanos europeos de que no se puede negociar con el presidente ruso porque, amén de “imperialista”, “no es de fiar”.   

 

JOAQUÍN RÁBAGO * Gracias a JOAQUÍN RÁBAGO
 * Gracias a JOAQUÍN RÁBAGO

 

mancheta en 2025