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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

Donald Trump y Scott Bessent destruyen cualquier posibilidad de negociar el fin de la guerra con Irán - Larry Johnson

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Donald Trump y Scott Bessent destruyen cualquier posibilidad de negociar el fin de la guerra con Irán

Larry Johnson

SONAR 21

BRAVE NEW EUROPE

Permítanme ir al grano desde el principio… A pesar de los avances positivos en la ampliación del alto el fuego para incluir a Líbano y Hezbolá, la administración Trump anunció nuevas sanciones contra Irán que pondrán fin a cualquier posibilidad de negociación con ese país. A menos que Trump cambie de rumbo, es probable que Estados Unidos reanude sus ataques contra Irán y exacerbe la crisis económica internacional que se desencadenó con el cierre del estrecho de Ormuz.

¡Qué día tan agitado para la diplomacia y las negociaciones! Inicialmente, surgió un atisbo de esperanza. Todo comenzó con el anuncio de un alto el fuego entre Líbano e Israel, pero no estaba claro si incluía a Hezbolá. A las 5 de la tarde, hora del este, se confirmó que el alto el fuego se aplicaba tanto a Hezbolá como a Israel, aunque ambos bandos continuaron disparándose mutuamente hasta la medianoche.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Ismael Baqaei, celebró la noticia:

El cese de la guerra en el Líbano formaba parte del acuerdo de alto el fuego entre Irán y Estados Unidos.

Desde el principio, hicimos hincapié en la necesidad de establecer un alto el fuego simultáneo en toda la región, incluido el Líbano.

Elogiamos la firmeza del pueblo libanés y de los combatientes de la resistencia frente a la agresión, y agradecemos a Pakistán sus valiosos esfuerzos, especialmente durante las últimas horas.

Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo y el gobierno libaneses y subrayamos la necesidad de la retirada completa de la entidad sionista de los territorios ocupados.

Hacemos hincapié en la necesidad de la liberación de los presos, el retorno de los desplazados y la reconstrucción de las zonas e infraestructuras destruidas con el apoyo de la comunidad internacional.

Si bien esto es un avance positivo, la administración Trump rechaza otro requisito iraní fundamental para las negociaciones que pongan fin a la guerra: la exigencia de Irán de que se levanten las sanciones. En lugar de levantar las sanciones, el secretario del Tesoro estadounidense anunció una nueva ronda de sanciones generalizadas dirigidas a Irán y China.

Entre el 14 y el 15 de abril, Scott Bessent hizo varias declaraciones contundentes sobre la intensificación de la presión económica sobre Irán mediante sanciones, con especial atención a China, principal comprador de petróleo iraní. Bessent describió esta nueva ofensiva de sanciones como el "equivalente financiero" de los anteriores ataques militares estadounidenses e israelíes contra Irán. La calificó como parte de la "Operación Furia Económica" , cuyo objetivo es cortar las fuentes de ingresos de Irán, especialmente las provenientes de la venta ilícita de petróleo y las redes de contrabando.

Bessent afirmó que Estados Unidos impondría sanciones secundarias a cualquier país, empresa o institución financiera que continúe comprando petróleo iraní o que permita el flujo de dinero iraní a través de sus cuentas. Describió esta medida como "muy severa" y advirtió explícitamente: si se demuestra que fondos iraníes circulan por las cuentas de un banco, Estados Unidos aplicará sanciones secundarias.

En el transcurso de su diatriba, Bessent reveló que dos bancos chinos ya han recibido cartas formales del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. En dichas cartas se indica que, si se descubre que los bancos procesan transacciones iraníes, se exponen a sanciones secundarias. Se negó a revelar los nombres de los bancos. Esto se suma a otras cartas más generales del Tesoro enviadas a instituciones financieras en China, Hong Kong, los Emiratos Árabes Unidos y Omán.

Bessent acusó a China de acaparar petróleo durante el conflicto (en lugar de contribuir a la estabilización de los mercados mundiales), limitar las exportaciones de ciertos bienes y seguir comprando grandes volúmenes de crudo iraní (que históricamente representan más del 90 % de las exportaciones petroleras de Irán, lo que supone aproximadamente el 8 % de las necesidades energéticas de China). Comparó esta situación con el comportamiento de China durante la COVID-19 (acaparamiento de suministros médicos) y sus amenazas anteriores sobre las exportaciones de tierras raras, calificándolo de patrón de falta de fiabilidad. Bessent cree erróneamente que el bloqueo naval estadounidense del estrecho de Ormuz, sumado a la amenaza de sanciones, provocará que China suspenda o deje de comprar petróleo iraní. Afirmó que, bajo las nuevas medidas, China «ya no podrá obtener petróleo de Irán».

Para colmo, Bessent anunció que el Departamento del Tesoro está cancelando las exenciones de sanciones al petróleo iraní (y ruso), apuntando a la infraestructura de transporte de petróleo de Irán y a las redes de contrabando de la élite (incluida la familia Shamkhani), y trabajando para congelar los fondos de la cúpula iraní que se encuentran en el extranjero. Según informes, los estados del Golfo están ayudando a descubrir cuentas iraníes ocultas.

Quiero recalcar que Bessent hizo estas declaraciones durante las ruedas de prensa de la Casa Blanca, poco después de un frágil alto el fuego en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Afirmó que el objetivo es infligir el máximo daño económico al régimen iraní sin necesariamente reanudar operaciones militares a gran escala; esencialmente, pasar de los ataques militares a la "máxima presión" mediante sanciones y bloqueos. China es el principal objetivo, ya que ha sido el mayor cliente de Irán para el petróleo con descuento. Bessent presentó esta política como un enfoque coordinado de todo el gobierno bajo la presidencia de Trump para cortar la financiación iraní al terrorismo y a sus aliados.

A menos que Bessent dé marcha atrás en las próximas 24 horas, no habrá más negociaciones entre Irán y Estados Unidos. China desempeñó un papel crucial entre bastidores para que Estados Unidos e Irán se reunieran en Islamabad el sábado pasado para la primera ronda de negociaciones. Las amenazas explícitas de Bessent contra China han enfurecido a los chinos y han reforzado su convicción de que Estados Unidos no es un socio negociador fiable. No… Somos el enemigo.

Cualquier esperanza de que Estados Unidos pudiera usar a China para presionar a Irán a abrir el estrecho de Ormuz se ha desvanecido. Este patético y débil intento de intimidar a China está resultando contraproducente mientras escribo esto. El analista financiero chino Sean Foo está estupefacto ante la audacia de las amenazas de Bessent. China ha captado el mensaje. A menos que Estados Unidos cambie de rumbo, no habrá reunión entre Xi Jinping y Trump en China.

Gracias a Larry Johnson SONAR 21 y BRAVE NEW EUROPE y a la colaboración de Federico Aguilera Klink

LARRY JOHNSON
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Larry C. Johnson es un ex oficial de la CIA y analista de inteligencia, y ex planificador y asesor de la Oficina de Contraterrorismo del Departamento de Estado de EE. UU. Como contratista independiente, ha brindado capacitación a la comunidad de Operaciones Especiales del Ejército de EE. UU. durante 24 años. Actualmente dirige el sitio web Sonar21.

 

 

 

https://sonar21.com/watch-what-trump-does-ignore-what-he-says-more-war-on-the-agenda/

https://braveneweurope.com/larry-c-johnson-donald-trump-and-scott-bessent-destroy-any-chance-to-negotiate-an-end-to-the-war-with-iran

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