EEUU UCRANIA PALESTINA VENEZUELA: Trump y la Aceleración de las Guerras Imperialistas: De Palestina y Ucrania a Venezuela - por Carlos Martínez
EEUU UCRANIA PALESTINA VENEZUELA:
Trump y la Aceleración de las Guerras Imperialistas: De Palestina y Ucrania a Venezuela
Carlos Martínez
politólogo
Presidente de Soberanía y Trabajo
Han transcurrido más de dos años de genocidio y resistencia en Palestina. Dos años en los que, desde todo el mundo, Europa y España no hemos guardado silencio. Mientras el proyecto colonial sionista ejecutaba y ejecuta su violencia metódica contra el pueblo palestino —en Gaza, en Cisjordania, en Jerusalén y en los campos de refugiados—, hemos mantenido un pulso constante de denuncia y solidaridad activa. Un compromiso que no conoció el paréntesis alguno, que transformó plazas y calles en espacios de memoria y combate político, y que demostró que la conciencia no toma vacaciones ante la barbarie.
Ahora, bajo la perspectiva de un añop ya del retorno de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, se acelera la dinámica de las guerras imperialistas y se perfila un nuevo frente abierto: Venezuela. Un triángulo de conflicto —Palestina, Ucrania, Venezuela— donde la Unión Europea repite un papel vergonzante: el de perrillo faldero de los intereses estadounidenses, con la salvedad cínica de que, en el caso ucraniano, se desmarca solo para pedir más guerra, "guerra total", en palabras de esos estúpidos y estúpidas vendidos que nos gobiernan.
La Guerra Contra el Pueblo Palestino: El Genocidio en Curso y la Complicidad Europea
El asedio a Gaza, la ocupación de Cisjordania y la limpieza étnica en Jerusalén y todos los territorios ocupados, no son fenómenos aislados. Son la expresión de un proyecto colonial que cuenta con el respaldo militar, diplomático y económico incondicional de Washington y sus aliados. La UE, lejos de actuar como un contrapeso, ha sido cómplice activa. Mientras parlamentos nacionales simulan debates, se sigue comerciando con los asentamientos ilegales, se venden armas a Israel y se criminaliza la legítima solidaridad con Palestina bajo la etiqueta falaz del antisemitismo.
El boicot, la desinversión y las sanciones (BDS) emergen no solo como una herramienta moral, sino como una estrategia política efectiva. Cada producto israelí rechazado, cada empresa cómplice señalada, cada institución que normaliza la ocupación puesta en evidencia, es un golpe al proyecto colonial. Las campañas de concienciación deben multiplicarse, llegando a nuevos barrios, centros de trabajo, asociaciones y espacios sociales. Es la resistencia de las clases populares a la traición de las élites.
Ucrania: El Frente que "Molesta" y el Negocio de la Guerra Eterna
En Ucrania, la dinámica es perversa. Mientras las fuerzas rusas avanzan en el terreno, la perspectiva de una negociación real se pospone indefinidamente por quienes tienen interés en una guerra de desgaste. Trump, por su parte, juega un doble juego cínico: espera hacer negocio tanto con Rusia cuando llegue el momento, como con la vendida UE, a la que pretende vender más armamento y gas, a costa de nuestras pensiones, salarios, derechos sociales y bienestar.
La UE, en lugar de empujar hacia una solución diplomática que evite más muertes y destrucción, corea consignas belicistas. Hablan de "guerra total" mientras sus economías se desangran y su soberanía se diluye en favor de la OTAN y los dictados de la industria militar estadounidense. Es la enésima demostración de que el proyecto europeo, en su forma actual, no es un baluarte de paz, sino un apéndice subordinado del imperialismo occidental.
Venezuela: El Próximo Frente y la Vergüenza del Nobel de la Paz
El escenario venezolano se configura como la próxima gran crisis. La retórica intervencionista de Trump, combinada con la presión de sectores de la extrema derecha continental, amenaza con desencadenar una invasión o una intervención desestabilizadora bajo pretextos "humanitarios". Las consecuencias serían catastróficas: cientos de miles de muertos, una crisis migratoria de dimensiones colosales y la destrucción de la soberanía de un país rico en recursos.
En este contexto, la entrega del Premio Nobel de la Paz a una figura que apoya abiertamente la guerra y la invasión contra su propio país, marca un nuevo límite en la crisis ética, moral y política de Occidente. La decadente UE alcanza cotas de falta de vergüenza difícilmente superable, solo comparable con su apoyo casi generalizado, encabezada por Alemania, al sionismo criminal en Palestina.
La UE Como Caballo de Troya: Fascistización y Sumisión
El panorama se completa con una estrategia descarada de Washington de apoyar a las extremas derechas y partidos fascistizantes en Europa que el propio Plan de Seguridad Nacional de los EEUU impulsa. El objetivo es claro: garantizar gobiernos alineados incondicionalmente con sus intereses geopolíticos y económicos. Si el Reino de España fuera Honduras, Trump ya habría intervenido para asegurar que VOX y el PP nos gobiernen.
Y he aquí que el hambre se junta con las ganas de comer. Un PSOE monárquico, descolorido y atrapado en sus propias contradicciones, nos echa en manos de las extremas derechas sin haber derogado la Ley Mordaza, y hundido hasta el cuello en casos de corrupción impulsados por toda la corte putrefacta y machista que rodea a Pedro Sánchez. Al presidente le estalla toda la mierda a la vez —oh, casualidad— con todos los altos poderes del Estado aliados en su contra y dispuestos a hacer más fácil que potencias extranjeras dominen España en beneficio del capitalismo anglosajón y sus amigos, gobernada por las derechas más extremas y ultraliberales como es el partido PPVOX y las fuerzas vivas de la oligarquía española. En cualquier caso el Partido único Europeo (PSOE-PP-VOX-SUMAR-PODEMOS…) garantiza la inclusión del Reino de España en la órbita anglosajona.
La Urgencia de la Reconstrucción de una Izquierda de Clase y Soberana
Ante esta debacle anunciada y provocada por la torpeza e indigencia política de Sánchez y su dirección, la reconstrucción y rearme moral de la izquierda de clase y transformadora no es una opción, es imprescindible. No hay tiempo para tibiezas o complejos.
La lucha debe centrarse en la soberanía cabal. Un programa mínimo, creíble y urgente debe incluir:
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Exigir la paz y oponerse a cualquier nueva guerra o invasión, sea en Venezuela, Oriente Medio o cualquier otro rincón del mundo.
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Reclamar el fin inmediato del genocidio en Palestina y el reconocimiento del Estado palestino con capital en Jerusalén.
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Apoyar la autodeterminación del pueblo saharaui frente a la ocupación marroquí. Marruecos es el principal aliado de Israel en el Mediterráneo occidental y África.
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Salir de la OTAN y de la Unión Europea como estructuras belicistas y al servicio del capital. Es la única manera de defender nuestros salarios, pensiones y derechos sociales y de bienestar.
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Defender una política exterior de no alineamiento y cooperación entre los pueblos, frente al bloque imperialista.
¿Por qué estas banderas son centrales? Sencillo: porque la guerra, en cualquiera de sus frentes, destruirá nuestras vidas, nuestra posibilidad de futuro y cualquier esperanza de cambio social. La Unión Europea, en su decadencia, ha elegido el bando de la guerra. Nosotros, los pueblos, debemos elegir el de la paz, la soberanía y la solidaridad internacionalista. No es solo una cuestión de geopolítica; es una cuestión de supervivencia y de dignidad. El silencio, hace dos años que se rompió. Ahora toca transformar la rabia en un proyecto político imparable.