Los escolares alemanes se rebelan contra el servicio militar obligatorio - por Joaquín Rábago
ALEMANIA:
Los escolares alemanes se rebelan contra el servicio militar obligatorio
Joaquín Rábago
Los escolares alemanes se rebelan contra una nueva ley federal que trata de reintroducir en el país el servicio militar obligatorio, sustituido en 2011 por un ejército profesional.
El pasado viernes, decenas de miles de adolescentes protestaron en Berlín y otras ciudades alemanas con gritos y pancartas en las que denunciaban la eufemísticamente llamada ley de “modernización del servicio militar”.
Roza ya el esperpento cómo en Alemania y otros países de la Unión Europea se recurre a eufemismos y a un lenguaje orwelliano para hacer más digerible la militarización de las sociedades frente a “la amenaza rusa”.
La ley ahora aprobada es obra de la coalición de cristianodemócratas, cristianosociales bávaros y socialdemócratas, partido, este último, al que pertenece el ministro de Defensa, Boris Pistorius, quien ya ocupó ese mismo puesto en el anterior gobierno de Olaf Scholz.
Del total de 596 diputados que tomaron parte en la votación del Bundestag, 323 votaron sí, 272 se opusieron y sólo hubo una abstención.
Las protestas estudiantiles fueron organizadas por la alianza pacifista llamada “Huelga escolar contra el servicio militar obligatorio” y tuvo un seguimiento bastante notable, al decir de sus organizadores.
Según su portavoz, Hans Kramer, el mensaje de los jóvenes al Gobierno y a la sociedad es muy claro: nada de maniobras militares, nada de “aprender a matar”, nada de “morir por Alemania”.
Las manifestaciones fueron sobre todo numerosas en Berlín además de en Kiel y en Múnich, y en ellas, sobre todo en las dos celebradas en la capital, participaron miles de escolares.
La ley aprobada por el Bundestag, que entra en vigor a partir del próximo enero, tiene como objetivo incrementar los menguados efectivos de las Fuerzas Armadas.
En un principio se apuesta por la voluntariedad del servicio, y así todos los jóvenes que hayan cumplido los dieciocho años recibirán un cuestionario que preguntará sobre su “motivación” e “idoneidad” para el mismo.
Los varones tienen la obligación de responder a esas preguntas mientras que las mujeres podrán hacerlo o no voluntariamente.
El ministerio de Defensa quiere elevar la cifra de uniformados de los 183.000 actuales hasta 270.000, a los que se sumarán otros 200.000 reservistas.
Si no se consigue el objetivo porque no se presentan suficientes voluntarios, lo que es más que probable, se procederá al reclutamiento obligatorio mediante sorteos anuales.
Mientras que para los Verdes, la ley aprobada es insuficiente -“un país no se defiende sólo con jóvenes de dieciocho años”, argumenta uno de sus diputados- sólo Die Linke (La Izquierda) expresó su oposición a la militarización del país con el pretexto, continuamente esgrimido por los medios, del “peligro ruso”.