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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

El general alemán Harald Kujat advierte de los riesgos de la militarización europea - por Joaquín Rábago

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El general alemán Harald Kujat advierte de los riesgos de la militarización europea

Joaquín Rábago

El general de la Fuerza Aérea alemana Harald Kujat, actualmente retirado, pero que fue el oficial de mayor rango de la Bundeswehr y presidió entre 2002 y 2005 el comité militar de la OTAN, advierte de los peligros de la militarización creciente en la que está embarcada Europa.

HARALD KUJAT
HARALD KUJAT

Y sobre todo de la tentación a la que parecen sucumbir últimamente algunos políticos y militares alemanes de dotar a su país, signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear, de un arsenal atómico o de colaborar  al menos en ese terreno con  Francia, que sí es potencia nuclear.

“Nuestros aliados tampoco lo aceptarían”, afirma Kujat en referencia al papel de Alemania en  las dos guerras mundiales.

Kujat se ha mostrado siempre crítico con el apoyo continuado europeo a Ucrania en el conflicto militar con Rusia pues esa guerra la tiene perdida  desde el primer momento, según explica.

La guerra por procuración contra Rusia, como la llama Kujat, la impulsó EEUU con su instancia en convertir también a Ucrania en socio de la OTAN.

USA UCRANIA UE
USA UCRANIA UE

Pero ahora los EEUU de Donald Trump, que tienen otras preocupaciones más perentorias, han decidido desentenderse del conflicto, que heredamos los europeos sin que tengamos, según el general alemán, posibilidades financieras ni militares de continuarla por mucho tiempo.

“El riesgo de derrota de Ucrania es real, pronostica Kujat, según el cual ese país debería aceptar la capitulación si es que quiere evitar su colapso total como Estado.

Ucrania debería ser parte, dice el militar retirado, del orden de seguridad europeo, pero eso no se logra con más armas, sino con propuestas de negociación, algo a lo que se han negado hasta ahora Kiev y sus aliados europeos.

Si acepta  la rendición, Ucrania perderá aproximadamente un 20 por ciento de su territorio, pero la alternativa es mucho peor. “Le conviene salvar, dice Kujat, lo que aún se puede salvar”.

La historia de la guerra de Ucrania es “una historia de oportunidades perdidas, afirma también el ex alto militar de la OTAN en referencia a los acuerdos de Minsk y de Estambul, frustrados en el último momento por Occidente, que convenció a los ucranianos de que debían seguir luchando con las armas que les proporcionase la OTAN.

En abril de 2022 fue posible un acuerdo que habría evitado la guerra: rusos y ucranianos habían llegado a un principio de acuerdo, como reconoció en su día uno de los negociadores, el diputado ucraniano David Arajamía, pero estadounidenses y británicos lo frustraron en el último momento.

Los medios de Occidente argumentan ahora que las fuerzas rusas apenas logran avanzar en Ucrania, pero ignoran que la estrategia de Moscú está inspirada en el gran teórico de la ciencia militar moderna Carl von Clausewitz.

CARL VON CLAUSSEWITZ
CARL VON CLAUSSEWITZ

Según el militar prusiano, las guerras se ganan bien mediante la total aniquilación del enemigo, bien interrumpiendo sus fuentes de suministro o porque la propia población deja de apoyar a sus tropas.

Los rusos han optado por la primera de esas posibilidades: para ellos lo importante no es el número de kilómetros cuadrados que consigan ocupar sino acabar con el ejército ucraniano, algo que pueden hacer en una guerra de desgaste como es la actual.

Kujat recuerda que lo que exige Rusia – la neutralidad de Ucrania- es algo a lo que se comprometió Kiev al declarar su soberanía en 1990 y se incluyó también en su primera Constitución (1996), aunque el país renunció a ese estatus sólo tres años después.

El ex presidente del comité militar de la OTAN considera que en ningún momento pretendió Putin con la que llama su “operación militar especial” ocupar Ucrania, algo imposible de lograr con los alrededor de 150.000 hombres con que invadió en 2022 al país vecino.

En la República Democrática Alemana, país mucho más pequeño que Ucrania, la Unión Soviética mantuvo durante la Guerra Fría un ejército de casi 380.000 hombres, es decir más del doble.

Lo único que intentó el Kremlin al llevar sus tropas hasta Kiev fue forzar allí un cambio de gobierno en sentido contrario al de la revolución o golpe de Estado pro occidental del llamado Euromaidán (2014).

Con el acuerdo de Estambul muy avanzado, Occidente convenció a Rusia de que retirara a sus tropas de Kiev,  pues los ucranianos no podían aceptar negociar bajo amenaza, y los rusos aceptaron.

Pero una vez que éstos se retiraron, estadounidenses y británicos convencieron a Kiev de que no aceptara el acuerdo y siguiera combatiendo al enemigo.

Son cosas que los medios de Occidente prefieren hoy callar, como tampoco hablan de la sangrienta guerra civil que estalló tras el Euromaidán entre las fuerzas gubernamentales y las regiones separatistas del Donbás, que duró ocho años hasta la invasión rusa de febrero de 2022 en apoyo de la mayoría rusófona que las habita.

Kujat no descarta el riesgo de una nueva gran guerra en Europa y dice que es algo que Zelenski lleva tiempo intentando al intentar arrastrar al resto de los europeos a su conflicto militar con Rusia, que es, conviene no olvidarlo, una gran potencia nuclear.

Según el general alemán, mientras que el suministro a Ucrania de armas fabricadas en Occidente no puede considerarse participación directa en el conflicto, sí lo es la formación por la OTAN de militares ucranianos o la ayuda que presta al manejo de misiles y otras armas de compleja tecnología con los que los ucranianos atacan blancos en el interior de Rusia.

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO
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