¿Se han olvidado ya los medios del genocidio de Gaza? - por Joaquín Rábago
¿Se han olvidado ya los medios del genocidio de Gaza?
Joaquín Rábago
Si algo ha conseguido el plan de paz para Gaza que lleva el nombre del autócrata de la Casa Blanca es que los medios se hayan prácticamente olvidado del genocidio de Gaza.
Genocidio que continúa, uno no diría que a cámara lenta porque tampoco ocurría eso antes de la feroz respuesta israelí al atentado de Hamás del 7 de octubre de 2023, pero sí de modo que parece llamar menos la atención.
Sin embargo, el Ejército israelí sigue asesinando impunemente a civiles, muchos de ellos niños, y no sólo en Gaza, sino también en la Cisjordania ocupada, mientras que sus fuerzas del orden continúan deteniendo a inocentes con cualquier pretexto.
Como prosiguen los registros humillantes y los abusos y las torturas en los centros de detención sin que nada de esto parezca tener interés para nuestros políticos y la prensa en general.
Al margen de esos asesinatos y esas violaciones continuas de los derechos humanos de todo un pueblo, la dramática realidad actual es que millón y medio de gazatíes se enfrentan al peor de los inviernos en condiciones infrahumanas.
Pasan no sólo hambre, sino también frío en sus tiendas de campañas improvisadas mientras las autoridades israelíes se resisten a suministrarles el material que necesitan para repararlas y mejor protegerse.
La llamada Fundación Humanitaria de Gaza, apoyada por Israel y Estados Unidos, que era la encargada de suministrar alimentos a los gazatíes, ha dado por concluida su misión.
El balance de su gestión no puede ser más trágico: 2.600 palestinos muertos y más de 19.000 heridos por el Ejército israelí o el personal contratado por la propia fundacion entre quienes se aproximaban famélicos a los puestos de distribución de comida.
Mientras tanto, las autoridades israelíes deniegan sádicamente el permiso de entrada en Gaza a médicos de distintos países, entre ellos Estados Unidos, Noruega o Gran Bretaña que se prestaron voluntarios para ayudar a los heridos en los bombardeos.
Entre esos médicos está el cirujano estadounidense Feroze Sidhwa, especialista en lesiones del abdomen, el noruego Mads Gilbert, que ya había trabajado en Gaza, o el también doctor Gasan Abu-Sitta, que estuvo ya antes en el hospital Al –Shifa.
Asimismo se ha sabido que el pediatra palestino Hassam Abu Safiya, que dirigía el hospital Kamal Adwan en Gaza, ha sido detenido y torturado por los sionistas.
Sin embargo, nada de lo que ocurre parece preocupar a los gobiernos europeos, que han decidido no sólo mirar para otro lado sino que, como ocurre con el alemán de Friedrich Merz, han reanudado mientras tanto sus exportaciones de armas a Israel.
Hay que recordar que Alemania, el país responsable del Holocausto, sin el cual no se habría fundado el Estado sionista, ha sido siempre, detrás de Estados Unidos, su mayor suministrador de material bélico. ¿Podrá algún día borrar ese doble crimen?