ITALIA La izquierda 'fucsia' propone requisar las casas vacías de los italianos - por Diego Fusaro
ITALIA
La izquierda 'fucsia' propone requisar las casas vacías de los italianos
Diego Fusaro
FILOSÓFICO
Traducción: Carlos X. Blanco
Y ahora, la última y brillante jugada de la izquierda fucsia del partido AVS de Fratoianni y Bonelli propone requisar las casas vacías de los italianos para resolver el problema de la vivienda.
Una jugada sin duda demencial, que revela cómo, en Occidente, la izquierda se ha convertido en basura, es decir, en sinistrash, izquierda-basura, tras haberle dado la espalda a Marx, Gramsci y a la clase trabajadora y haberse convertido en el guardián del orden capitalista. La izquierda patronal no lucha contra el capital, sino por el capital; no lucha contra el imperialismo, sino por el imperialismo, y en esto ya no se distingue de la propia derecha.
Que existe un problema de vivienda en Italia es evidente, como también lo es que debe resolverse incentivando activamente la intervención del Estado y proporcionando vivienda a quienes no la tienen. Parte de los fondos públicos debería destinarse precisamente a esto, en lugar de malgastarse en guerras, como hace el gobierno de Giorgia Meloni. Pero la izquierda fucsia, como siempre, propone soluciones descabelladas, totalmente funcionales al orden dominante: soluciones que siempre generan conflictos horizontales entre los más desfavorecidos, es decir, luchas de clases dentro de la misma clase, tal y como exigen los empresarios cosmopolitas. Una vez más, la derecha y la izquierda aparecen como las dos alas del águila neoliberal, como las dos articulaciones del partido único del capital: la derecha finge que el problema de la vivienda no existe, y la izquierda propone soluciones descabelladas, como la que estamos comentando. Tanto la derecha como la izquierda se cuidan por igual de no fortalecer el Estado y su intervención en la economía, ni de gravar a la aristocracia financiera que prospera gracias a los alquileres y los robos legalizados. Juntas, la derecha y la izquierda siempre y únicamente atacan a las clases medias que sufren y a las clases trabajadoras empobrecidas, participando activamente en la lucha de clases de los de arriba contra los de abajo. Como no me canso de repetir, la derecha y la izquierda defienden por igual los intereses de las clases altas contra las clases bajas, del bloque oligárquico neoliberal contra las masas populares nacionales. Este es el secreto de la reproducción actual del turbocapitalismo y su aparente pluralidad democrática, donde los plurales siempre y solo repiten lo mismo: el orden capitalista hegemónico. Derecha e izquierda, por lo tanto, son lo mismo: tener dos partidos, dos es el número mínimo para simular democracia.
Gracias a Diego Fusaro FILOSÓFICO y a la colaboración de Carlos X. Blanco
En La casa de mi tía con autorización