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jueves, 04 de junio de 2026 09:53h.

¿Juega Trump a la ceremonia de la confusión? - por Joaquín Rábago

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¿Juega Trump a la ceremonia de la confusión?

Joaquín Rábago

¿Está jugando, Donald Trump, a la ceremonia de la confusión a propósito de la paz en Ucrania? ¿Le traicionan al mismo tiempo algunos de sus supuestos leales?

TRUMP
TRUMP

Es difícil saberlo a le vista de los mensajes contradictorios que el voluble ocupante de la Casa Blanca publica constantemente en la red  “Truth Social”.

En un principio pareció haberse sumado al ultimátum al Kremlin de Kiev y Bruselas con apoyo de Washington para que aceptase una tregua inmediata de treinta días en la guerra de Ucrania so pena de enfrentarse a nuevas y más duras sanciones.

Pero después de que el líder del Kremlin hiciese su contraoferta de una reunión de rusos y ucranianos sin condiciones  en Estambul  para tratar de las causas que motivaron la invasión rusa de Ucrania, pareció de pronto entusiasmado con esta idea.

PUTIN
PUTIN

¿Se precipitaron los cuatro dirigentes europeos que acudieron a Kiev a solidarizarse con el presidente ucraniano al dar por supuesta la adhesión de Trump a su  ultimátum a Putin o cambió el republicano de pronto de idea?

MACRON STARMER MERZ TUSK CON ZELENSKY EN KIEV
MACRON STARMER MERZ TUSK CON ZELENSKY EN KIEV

Si hay una cosa clara es que el general Keith Kellogg, enviado especial de Trump para Ucrania, que siempre ha defendido congelar el conflicto,  está más próximo a las posiciones de Kiev y los europeos que las de quien le nombró.

El último mensaje de Trump, en el que animaba a Zelenski y a Trump a reunirse esta misma semana en Estambul, hubiera o no aceptado antes el presidente ruso el ultimátum europeo, pareció poner  lívidos a quienes habían acudido poco antes a la capital ucraniana pues equivalía a desautorizarlos.

El ministro británico de Exteriores, David Lammy, se apresuró a telefonear al secretario de Estado, Marco Rubio, quien le dio seguridades de que EEUU no había cambiado de postura y que la prioridad seguía siendo el alto el fuego.

Si Moscú se negaba a aceptar ese cese inmediato de las hostilidades, los europeos debían seguir adelante con su plan de imponer a Rusia un nuevo paquete de sanciones, y Washington, según Rubio,  los seguiría.

¿Traicionaba así Rubio a quien le nombró para ese cargo al apuntarse a las tesis europeas de absoluta firmeza frente a Putin, tesis que también suscribe el veterano Lindsay Graham, halcón entre los halcones del Senado de EEUU?

Es difícil creer en cualquier caso que, al lanzar su ultimátum, los dirigentes europeos pensasen un momento que Putin fuera sin más a aceptarlo.

Su intención no parece haber sido otra que evitar la aproximación diplomática a Moscú buscada desde el principio por Trump y uncirle en cambio a la estrategia de Bruselas frente a Rusia.

De esa forma, la que el republicano siempre ha tratado de presentar como “la guerra de Biden” se convertiría inmediatamente en “la guerra de Trump”. 

Y éste, contra su voluntad, en una especie de “Biden bis” con consecuencias desastrosas para quien,  como él , está acostumbrado a ganar.

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO
 
mancheta en 2025