El mutismo de la OTAN - por Joaquín Rábago

 

 

El mutismo de la OTAN

Joaquín Rábago

¿Dónde está ahora la OTAN, y en concreto, su secretario general, Mark Rutte, siempre tan locuaz cuando se trata de condenar a Rusia y amenazarla con nuevas sanciones por su invasión de Ucrania?

RUTTE TRUMP

¿Dónde se ha escondido el tartufo neerlandés para no tener que denunciar a su jefe, el presidente de EEUU, Donald Trump, por sus provocadoras declaraciones de que podría hacerse por la fuerza con el territorio danés de Groenlandia si no consigue  antes comprarlo?

¿Dónde están por cierto también esos gobernantes que, con alguna excepción como la de Pedro Sánchez, no han tenido tampoco valor para acusar al Calígula de Washington de violar la carta de la ONU y el derecho internacional con su operación en Venezuela para secuestrar manu militari a su jefe de Estado y quedarse con su petróleo?

TRUMP CALÍGULA Y SUS VASALLOS

¿Y dónde están finalmente esos valientes militares franceses y británicos que sólo hablan de que las madres deben de estar dispuestas a enviar a sus hijos a la guerra para defender a la patria frente a una Rusia que hasta ahora, que uno sepa, no la ha amenazado.

Hasta un periódico tan atlantista como el  Financial Times critica el silencio de la OTAN y escribe que en las capitales de la UE crece la alarma ante el hecho de que esa alianza militar no esté defendiendo los derechos de uno de sus miembros.

Echa de menos el periódico británico una declaración de la OTAN que defienda sin género de dudas la integridad territorial y la soberanía del reino de Dinamarca, que es para colmo uno de sus socios fundadores.

Trump ha acusado a Copenhague de no preocuparse de defender lo suficiente a esa gran isla del Ártico de la amenaza que, según él, supone la creciente presencia en  aguas próximas de buques chinos y de la Federación rusa. 

La falta de reacción oficial de la OTAN a las nada diplomáticas declaraciones de Trump ha despertado la indignación de los gobiernos europeos,  que tratan de presentar un frente unido en defensa de la pequeña Dinamarca.

“Dado que se trata de países que son miembros de la Alianza, la OTAN debería iniciar un serio debate al respecto para quitar algo de presión”, dijo una de las pocas voces europeas críticas como es la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.

Una invasión de Groenlandia por parte de EEUU daría lugar a un  conflicto directo entre dos aliados y sería el fin de la Alianza, algo que no parece que fuese por cierto a disgustar a Trump, quien busca desentenderse del conflicto ucraniano para centrarse en su propio hemisferio y en la región del Asia Pacífico.

Y sobre todo pondría definitivamente en cuestión el famoso artículo 5 de la OTAN, según el cual un ataque a cualquiera de sus miembros sería un ataque a todos ellos, aunque, cada vez menos confiaban en su vigencia.

¿Y qué decir de la decisión de países antes neutrales como los nórdicos Finlandia y Suecia de entrar en la OTAN, sin previa consulta a los ciudadanos y sólo en busca de una mayor seguridad que, a juzgar por el comportamiento de Donald Trump,  ahora ni siquiera tienen?

JOAQUÍN RÁBAGO