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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

No parece que Trump vaya a poder con Canada - por Joaquín Rábago

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No parece que Trump vaya a poder con Canada

Joaquín Rábago

Pese a la que ha bautizado su “doctrina Donroe”, particular adaptación de la llamada “doctrina Monroe”, el abusón de la Casa Blanca no parece que vaya a poder esta vez con Canadá.

TRUMP DONROE (DEPARTAMENTO DE GUERRA EEUU EN X)
TRUMP DONROE (DEPARTAMENTO DE GUERRA EEUU EN X)

Podrá,  eso sí, con países más pequeños de su patio trasero como Honduras, a cuyo nuevo presidente, al que ayudó a ganar las elecciones, pretende obligar ahora a romper con Pekín para reconocer en cambio diplomáticamente  a Taiwán.

Como intenta también Donald Trump sacar a la multinacional CK Hutchinson de Panamá y acabar con la influencia de su principal rival económico, China, en aquel hemisferio.

Pero su vecino del norte, Canadá, al que Trump soñó un día con anexionarse para  convertirlo en el 51 Estado de la Unión, es otra cosa, y así se lo ha dado a entender su nuevo primer ministro, Mark Carney con su reciente visita a Pekín.

MARK CANEY CON XI EN PEKIN
MARK CANEY CON XI EN PEKIN

Carney no es un político cualquiera: ha sido antes, entre otras cosas, presidente tanto del Banco de Inglaterra como del de Canadá.

Y parece dispuesto a demostrar que se acabaron los tiempos en que, bajo el anterior gobierno de Justin Trudeau, siguiendo instrucciones de Washington, Canadá mantuvo meses detenida a la hija del fundador del gigante chino de las comunicaciones Huawei, que era además su directora financiera.

Miembro de “Five Eyes” (Cinco Ojos), alianza de agencias de espionaje de la que forman también parte Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Canadá es uno de los países que siguió también  a Washington a la hora de prohibir el uso de las redes de comunicaciones inalámbricas de o quinta generación de Huawei o ZTE.

FIVE EYES ALLIANCE

Canadá impuso en su día aranceles del 100 por ciento a  los automóviles eléctricos chinos, pero Carney, que se reunió esta semana en Pekín con el presidente Xi Jinping, los ha reducido para un máximo por el momento de 49.000 vehículos a sólo un 6,1 por ciento.  Como contrapartida, China se ha abierto a la importación de productos agrícolas canadienses.

El sector automovilístico aprenderá, según Carney, de las empresas chinas y tendrá además a las cadenas de suministro del gigante asiático. Se anuncian además inversiones chinas en sectores en los que ese país es puntero como el de las energías renovables.

Como declaró el primer ministro canadiense en Pekín, el acercamiento entre los dos países tras años de relaciones turbulentas ,“profundizará los lazos bilaterales en beneficio de nuestros pueblos y ayudará a mejorar el sistema multinacional, sujeto los últimos años a fuertes presiones”.

Para el jefe del Gobierno canadiense, China es un socio más fiable que Estados Unidos y ambos países comparten  además posiciones con respecto a  Groenlandia, amenazada ahora de anexión por Trump.

Poniendo al mal tiempo buena cara,  Trump dijo que era “bueno” que Canadá hubiese firmado un acuerdo comercial con China si pudo hacerlo, pero  su representante para Comercio Exterior, Jamieson Greier, lo calificó de “problemático” y algo de lo que terminaría arrepintiéndose.

Que un primer ministro canadiense viajase a Pekín para firmar un acuerdo comercial con China habría sido hasta hace poco  inimaginable, comenta  Kyle Chan, del Brookings Institute.

En 2024, para calmar a Donald Trump, que acababa de ganar las presidenciales, el Gobierno de Ottawa impuso fuertes aranceles no sólo a los automóviles eléctricos chinos, sino también al acero y al aluminio.

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO

 

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