El plan de Trump para Ucrania no gusta a nuestros medios - por Joaquín Rábago

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El plan de Trump para Ucrania no gusta a nuestros medios

Joaquín Rábago

El plan del presidente de EEUU,  Donald Trump,  para poner fin a la guerra de Ucrania no gusta nada a nuestros medios.

EL PLAN DE 28 PUNTOS DE TRUMP, ChatGPT

Lo que no constituye ninguna sorpresa pues son casi sin excepción sólo cadenas de transmisión de los mensajes salidos de Bruselas, Berlín, París o Londres, que, como Groucho Marx en la película, piden “más madera”.

El diario conservador alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung trazaba el otro día una analogía histórica totalmente fuera de lugar y se refería al tratado de Versalles (1919).

MÁS MADERA
TRATADO DE VERSALLES

“Ahora se exige al agredido (Ucrania) lo que entonces se impuso al agresor”, el imperio alemán, obligado a asumir la culpa de la guerra, a pagar enormes reparaciones económicas, ceder territorio y reducir su Ejército

El diario de Frankfurt parece desconocer – o no le importa- la actual realidad sobre el terreno, es decir que, a diferencia de la Alemania de entonces,  Rusia va ganando la guerra.

El plan de Trump es “intolerable” para una nación soberana como Ucrania, escribía también el FAZ sin explicar en qué es soberano el país de Volodímir Zelenski.

El diario francés “Le Figaro”, también conservador, escribe que los “anales diplomáticos rebosan de grandiosos planes que nunca se han cumplido”, con lo que parece querer reservarle la misma suerte al de Trump.

Ése, como tantos otros diarios europeos,  llevan desde el comienzo de la invasión rusa tratando de convencer al público de que la de Ucrania es “una guerra justa” y nada tiene que ver con el reparto de esferas de influencia.

“¿Cree Trump, se pregunta Le Figaro, que el camino para la paz en Europa consiste en dejar a Kiev totalmente a merced de Putin?

Para el diario checo Aktualne, “la única esperanza de Ucrania es ahora Putin, que querrá cada vez más” porque “a sus ojos el imperio ruso sin Ucrania no es un imperio”.

Más cerca de nosotros, el madrileño El País escribe que los asesores de Trump deberían recordarle al Presidente que “con gran esfuerzo, Europa ha aportado material” a Ucrania desde el primer momento.

Y sus gobiernos han sufrido por ello un gran desgaste mientras que “la población europea ha asumido las consecuencias de las sanciones contra Moscú”.

Reconoce al menos El País que las sanciones han hecho daño a Europa, según algunos,  más incluso que a Rusia, pero lo que no dice es que en ningún momento se ha consultado a los ciudadanos europeos para ver si aprueban o no que se sigan invirtiendo millones en ayuda militar y de otro tipo a Ucrania.

Mientras tanto, nuestro ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que asistió a la cumbre del G20 en Suráfrica, boicoteada por Trump, afirmó que “una guerra injusta no puede acabar en una paz injusta”.

El jefe de nuestra diplomacia se limitó a seguir el guión que han escrito en Bruselas la presidenta de la Comisión,  Ursula von der Leyen, y la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas. 

VON DER LEYEN ALBARES KALLAS

España, hay que reconocerlo, cuenta mucho menos que Londres, París o Berlín.

La única noticia positiva de los últimos días que llevan los periódicos es que el plan de paz de Trump ha “borrado 22.000 millones en Bolsa de las empresas de armamento”. Y que la principal perjudicada ha sido la alemana Rheinmetall, que cayó un 12 por ciento. Esperemos que siga la racha.

RHEINMETALL

 

JOAQUÍN RÁBAGO