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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

Los pueblos nativos de Norteamérica quieren que el Estado les devuelva sus tierras ancestrales - por Joaquín Rábago

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PUEBLOS ORIGINARIOS DE EEUU
PUEBLOS ORIGINARIOS DE EEUU

Los pueblos nativos de Norteamérica quieren que el Estado les devuelva sus tierras ancestrales

Joaquín Rábago

"La Tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la Tierra."

Jefe Seattle

Estados Unidos se dispone a celebrar este año los 250 años de su fundación en un territorio que no pertenecía a los colonos llegados de Europa, pero de las que éstos se apropiaron violentamente en guerras desiguales como han sido siempre todas las coloniales.

CARTA SEATTLE

Los europeos destruyeron la forma de organización social de los pueblos indígenas, intentaron eliminar sus lenguas y sus culturas, separaron a las familias de sus hijos además de sacrificar a los bisontes, que eran su principal fuente alimenticia.

En Estados Unidos hay registrados mientras tanto 154 grupos y naciones indígenas, a los que, no obstante sus diferencias, une el común deseo de que el Estado les devuelva sus tierras.

Se trata de un movimiento reivindicativo conocido en inglés como “land back movement” que trata de recuperar la propiedad, la soberanía y la gestión que les arrebató el hombre blanco.

LAND BACK
LAND BACK

Uno de sus activistas se llama Nick Tilsen, de 45 años, que pertenece a la nación Ogla Nakota y es fundador de una red que lucha por los derechos de todos los pueblos indígenas de Estados Unidos.

Tilsen ha dado una larga entrevista en su oficina de Rapid City, de Dakota del Sur, al semanario alemán Der Spiegel, en la que asegura que no celebrará el 250 aniversario de Estados Unidos porque no quiere “glorificar” al país  que privó a los pueblos indígenas de sus derechos y trató de eliminar su modo tradicional de vida.

“A nosotros no nos interesa la típica familia blanca con dos hijos y medio, un perro y una valla protectora. Nuestros valores tradicionales han sobrevivido al colonialismo. Buscamos nuestro propio camino, lo que reconozco que es difícil, explica Tilsen, porque “una de las ideas centrales de la sociedad estadounidense es la propiedad individual y no tanto la colectiva”.

Y añade: “Estoy convencido de que la crisis en que actualmente se encuentran nuestras sociedades se debe a que hay individuos que poseen grandes terrenos y mucho dinero. Nuestra idea es distinta. Tratamos por ejemplo de abrir un pasillo para los bisontes desde las Colinas Negras hasta Misuri, que será el mayor proyecto indígena de protección de la naturaleza”.

Frente al anuncio del republicano Donald Trump de que autorizará la explotación inmisericorde de las riquezas naturales del subsuelo, Tilsen asegura que nadie, entre los pueblos indígenas, se ha opuesto con tanta energía al Gobierno de Washington como los nativos de Dakota del Sur.

“No sé qué pasará este año, pero garantizo que habrá resistencia. Uno puede sentirlo, está en el aire. Y nosotros estamos preparados”, afirma desafiante.

Tilsen se ha tatuado en los dedos de sus manos las palabras de su movimiento “Land Back” y se dice seguro que los Lakota,  Dakota y Nakota, como se llaman esas naciones indígenas recuperarán las Colinas Negras, que considera territorio sagrado.

El Tribunal Supremo de EEUU dictaminó en 1980 que el Gobierno debía indemnizar a los grupos indígenas con 150 millones de dólares, una cantidad ridícula, critica el activista porque para su veredicto los jueces se basaron en el valor que tenía ese territorio en el momento del expolio.

El robo de las Colinas Negras fue, según dice Tilsen, “una de las mayores violaciones de la historia” de la propia Constitución del país, además de “un escarnio”.

NICK TILSEN, COLINAS NEGRAS, RUSHMORE
NICK TILSEN, COLINAS NEGRAS, RUSHMORE

Porque los responsables sabían además lo que hacían cuando destruyeron “ese lugar sagrado” para esculpir allí “los rostros de los colonizadores”. “Para nosotros, el monumento simboliza la fantasías de superioridad de los blancos”, dice Tilsen en referencia al famoso monte Rushmore, en cuyo granito están talladas las cabezas de cuatro presidentes de EEUU.

El escultor de ese monumento, pomposamente bautizado como el Santuario de la Democracia, era un racista blanco relacionado con el Ku-Klux-Klan, asegura Tilsen, según el cual “no es más que espectáculo y afán de negocio”.

El propio Trump, que ha dejado muy claro que no quiere ya oír hablar de “esclavitud” o de “genocidio de los pueblos indígenas”, desea que se añada en el monte la talla de su propia cabeza para que esté junto a las de George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Theodore Roosevelt .

TRUMP EN RUSHMORE. OTRA NARCISADA - LA VANGUARDIA
TRUMP EN RUSHMORE. OTRA NARCISADA - LA VANGUARDIA

“Es la historia de siempre, señala el activista, según el cual “asistimos al ascenso del autoritarismo y al ocaso de la democracia con los ataques a la libertad de opinión.

Y añade: “Trump es sólo la cabeza inculta de ese movimiento. Si se le ocurre acercarse para que esculpan su cabeza en ese monte, los pueblos indígenas de este país le plantarán batalla”.

“Habrá distintas formas de resistencia, y lo ideal sería que la gente viniese de todas partes porque su política afecta negativamente a todos: tanto a los pobres negros, a quienes ha recortado las ayudas como a los pobres blancos, que le eligieron contra sus propios intereses. El 4 de julio deberíamos llamar a una huelga general y no sólo en las Colinas Negras. Trump trata de llevar al país a una guerra civil”, afirma Tilsen.

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO
CHEMA TANTE

 

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